📸 Cortesía: Presidencia
El presidente Gustavo Petro defendió la iniciativa del Gobierno para repatriar cerca de 250 billones de pesos invertidos en el exterior por fondos de pensiones, pero admitió que el proceso debe ser gradual y basado en estudios técnicos rigurosos. La medida busca fomentar financiamiento para proyectos de infraestructura en Colombia, como ferrocarriles, fibra óptica y vivienda.
El ministro de Hacienda, Germán Ávila, lidera la propuesta que ha generado alertas en exfuncionarios y gremios financieros. Mónica Higuera Garzón, exdirectora de la Unidad de Regulación Financiera, calificó de «fatal» una repatriación acelerada y señaló que su desacuerdo fue uno de los motivos para renunciar a su cargo en diciembre de 2025. Además, gremios como Fasecolda y Asofondos advirtieron que los cambios pueden aumentar el costo del seguro previsional, poniendo en riesgo la protección de cerca de 20 millones de trabajadores colombianos.
Petro aclaró que la repatriación no supondrá la expropiación de recursos y que los fondos seguirán bajo administración privada. También destacó la intención de detener inicialmente el envió de recursos al exterior. «Usted tiene razón en que no puede ser de un solo golpe el retorno de recursos al país, sino gradual», afirmó el presidente en respuesta a las críticas, subrayando la convocatoria a mesas de trabajo para definir procesos y tiempos. Según Petro, mantener el ahorro dentro del país puede reducir las tasas reales de interés en préstamos a largo plazo y reactivar la industria nacional.

El Gobierno prepara reuniones de trabajo para establecer un cronograma realista que contemple la liquidez de estos recursos y los procesos de desinversión internacional y reinversión en proyectos locales. Todo esto se desarrolla en el contexto de la emergencia económica y social declarada por la administración para garantizar el mejor manejo de la repatriación lilbre salvo ajustes técnicos y normativos.
