Donald Trump se reunió con líderes de las mayores petroleras para impulso de inversiones en Venezuela
El viernes 9 de enero de 2026, el expresidente de Estados Unidos Donald Trump sostuvo una reunión en la Casa Blanca con ejecutivos de aproximadamente dos docenas de compañías petroleras internacionales para promover un plan de inversión privada de al menos 100.000 millones de dólares en la industria petrolera venezolana tras la caída de Nicolás Maduro.
El encuentro tuvo lugar a puerta cerrada en el Salón Este de la Casa Blanca y contó con la participación de empresas como Chevron, ExxonMobil, ConocoPhillips, Repsol, Shell, entre otras. Trump presentó un plan para que estas «gigantes petroleras» inviertan capital propio en la reconstrucción y expansión de la infraestructura venezolana, destacando que no se utilizarían fondos públicos. Además, ofreció “protección y seguridad del Gobierno” con miras a garantizar la rentabilidad de las inversiones.
Según los organizadores, esta operación responde a un interés nacional de Estados Unidos para controlar la explotación de las reservas petroleras en Venezuela, que permitirían reducir los precios del petróleo y combustibles en el mercado estadounidense. La reunión coincidió con la reciente destitución de Nicolás Maduro y el control asumido por Washington sobre la industria petrolera venezolana, incluyendo la comercialización y refinación inmediata y continua de entre 30 y 50 millones de barriles de crudo.
El secretario de Energía, Chris Wright, y el secretario de Estado, Marco Rubio, estuvieron presentes para asegurar que se reduzca la corrupción y criminalidad en Venezuela, además de manejar los flujos financieros del petróleo bajo este nuevo esquema. Sin embargo, algunas compañías manifestaron cautela, apuntando la necesidad de seguridad jurídica considerando antecedentes de expropiaciones. Josu Jon Imaz, CEO de Repsol, aseguró que están dispuestos a triplicar su producción en Venezuela si se garantiza un ambiente legal y comercial adecuado, mientras que corredores como Darren Woods de ExxonMobil señalaron que no se puede invertir sin cambios significativos.
Frente a esta nueva etapa, se espera un proceso de diálogo entre gobierno, empresas y organismos vinculados para garantizar un marco estable e invertir en un sector clave para la región y los mercados internacionales. La vigilancia y asesoría para evitar incertidumbres jurídicas queda a disposición de las autoridades involucradas.

