Estados Unidos lanzó una serie de bombardeos a gran escala contra objetivos de Estado Islámico en Siria
En las últimas horas del sábado 10 de enero, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) reportó que se ejecutaron bombardeos aéreos contra múltiples posiciones del grupo Estado Islámico (ISIS) en diferentes zonas de Siria, como respuesta a una emboscada que el grupo terrorista realizó el 13 de diciembre en Palmira. Hazañas que causaron la muerte de dos soldados estadounidenses y un intérprete civil.
Los ataques fueron realizados a las 12:30 p. m., horario del Este de EE. UU. y Colombia, con apoyo de las fuerzas aliadas participes de la coalición internacional liderada por Washington. La operación, titularizada como “Operación Hawkeye Strike” y ordenada por el entonces presidente Donald Trump, está concebida para degradar las capacidades operativas del ISIS en el territorio sirio. Aunque el Pentágono no reveló cifras oficiales sobre bajas ni detalles específicos de los objetivos atacados, calificó la ofensiva como un movimiento aéreo “a gran escala”.
Según informó el CENTCOM, “nuestro mensaje sigue siendo firme: si causas daño a nuestros combatientes, te rastrearemos y eliminaremos en cualquier parte del mundo.” Esta campaña responde a la agresión del 13 de diciembre en Palmira, una emboscada que acabó con la vida de dos miembros estadounidenses y de un intérprete civil, y la cual también ocasionó heridas a otros soldados del contingente presentes.
Estados Unidos mantiene desplegado en la región un contingente que suma cerca de un millar de soldados, cuya permanencia obedece a la misión de evitar que ISIS recupere órganos territoriales y fuerza insurgente en Siria. De acuerdo con las autoridades estadounidenses, los ataques continuarían mientras exista una amenaza real de repetir actos hostiles.
La coalición alerta a los actores en la zona y a la comunidad internacional sobre el compromiso de mantener activa la estrategia defensiva hasta coagular un triunfo definitivo sobre la agrupación terrorista, por eso recomiendan evitar acercamientos a zonas de conflicto donde se están ejecutando operaciones militares de monitoreo y ofensiva aérea.


