El presidente Gustavo Petro rechazó el llamado de Iván Mordisco a unirse a las guerrillas para enfrentar a Estados Unidos
En los primeros días de enero de 2026, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, se pronunció en contra del llamado hecho por Iván Mordisco, jefe disidente de las FARC, quien propuso una alianza insurgente con grupos armados de la región para enfrentar operaciones militares de Estados Unidos. Petro planteó, en cambio, una alianza militar estatal junto a Venezuela y otros países latinoamericanos para combatir a las disidencias armadas vinculadas al narcotráfico.
El rechazo se conoció tras un video divulgado el 8 de enero, donde Néstor Gregorio Vera Fernández, alias Iván Mordisco, comandante del Estado Mayor Central de las disidencias de las FARC, instó al ELN y otros grupos ilegales a conformar un “gran bloque insurgente” en solidaridad contra lo que llamó una amenaza regional, luego de un ataque militar estadounidense en Venezuela el 3 de enero que dejó alrededor de cien muertos, incluyendo la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, reportó la Casa de Nariño.
“Esta alianza no defiende a Venezuela, Colombia ni América Latina, sino que es la excusa de la invasión”, señaló Gustavo Petro. El mandatario sostuvo que los grupos insurgentes están dedicados al narcotráfico y han sido la justificación perfecta para las agresiones externas. En ese sentido, insistió en que los ejércitos latinoamericanos deben unirse para “sacar esta excusa”, y propuso que sólo una acción conjunta para desarmar y reducir el narcotráfico puede evitar mayores conflictos.
Además, Petro informó que invitó a la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, para coordinar una respuesta militar conjunta frente a una eventual articulación de las disidencias de las FARC y el ELN en la frontera. Paralelamente ordenó presentar denuncias judiciales internacionales contra Iván Mordisco, cuya representación legal confirmó la preparación de una denuncia ante el Departamento de Justicia de Estados Unidos y la Corte Penal Internacional por considerarlo un riesgo a la seguridad regional.
El contexto es de alta tensión, con los países de la región involucrados en negociaciones y movimientos militares para frenar a los grupos armados que operan en la frontera, y con la amenaza constante de nuevas operaciones estadounidenses. Petro dejó claro que sólo una alianza estatal latinoamericana puede frenar el avance del narcotráfico y evitar intervenciones exteriores que empeoren la situación regional. La invitación a una respuesta conjunto busca fortalecer la seguridad en la frontera colombo-venezolana.


