Cortesía Presidencia de la República
La Cancillería elimina el requisito de idiomas para embajadores de Colombia
En 2025, la Cancillería Colombiana modificó su Manual de Funciones y Competencias Laborales para embajadores extraordinarios y plenipotenciarios, suprimiento la exigencia de certificado en inglés u otros idiomas oficiales de la ONU. La medida, impulsada por el presidente Gustavo Petro, afecta a los 72 embajadores colombianos y ha generado controversia por su posible impacto en la profesionalización del servicio exterior.
El cambio se conoció tras la publicación en agosto de 2025 de un borrador en el Sistema Único de Consulta Pública, donde se argumentó que el dominio de idiomas extranjeros no era “fundamental para el desempeño del empleo público como agente del presidente en relaciones internacionales”. Esta instrucción se estableció formalmente luego del consejo de ministros del 17 de junio de 2025, tras fallos judiciales previos que anularon nombramientos por falta de dominio idiomático.
“Cualquier hijo de obrero puede ser embajador, y el español es idioma oficial en organizaciones como la FAO”, afirmó el presidente Gustavo Petro, defendiendo su política que busca reducir barreras para favorecer la inclusión y representación de grupos subrepresentados en la diplomacia, según voceros de Gobierno. Sin embargo, también se retiraron requisitos académicos y de experiencia, privilegiando la nacionalidad y la edad mínima en decretos posteriores del Departamento Administrativo de la Función Pública.
Expertos, sindicatos diplomáticos y la Asociación Diplomática (Asodiplo) rechazaron las modificaciones por debilitar la meritocracia y la capacidad negociadora en escenarios multilaterales, cuestión crítica de cara al rol no permanente que asumirá Colombia en el Consejo de Seguridad de la ONU para el período 2026-2027. Organismos diplomáticos manifestaron “profunda consternación” y anunciaron acciones legales para proteger la Carrera Diplomática y Consular.
Ante esta situación, la Cancillería aún no ha entregado un pronunciamiento oficial sobre la implementación del cambio. Se recomienda que la comunidad diplomática y la sociedad civil estén atentas al desarrollo de esta política que redefine los fundamentos del servicio exterior colombiano.

