Líder demócrata advierte a Johnson que no contará con votos para acabar con cierre parcial del gobierno
En las últimas horas, el líder demócrata de la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, informó al presidente de la Cámara, Mike Johnson, que los demócratas no apoyarán un paquete de financiación destinado a poner fin al cierre parcial del gobierno federal, que arrancó el pasado sábado, debido a desacuerdos sobre reformas a las operaciones del departamento de Inmigración y Aduanas (ICE). Johnson anticipa que el proyecto será votado antes del martes 3 de febrero, confiando en su mayoría republicana, a pesar de la falta de acuerdo bipartidista.
El cierre parcial afecta agencias como Defensa, Salud, Transporte y Vivienda, mientras que se mantienen operaciones esenciales; sin embargo, los empleados públicos podrían enfrentar demoras en sus pagos o asignaciones de furlough en caso de que se extienda la parálisis. El conflicto actual tiene su raíz en la tensión generada por dos muertes ocasionadas por agentes federales durante protestas contra las operaciones masivas de inmigración que tuvieron lugar en Minneapolis, Minnesota, el mes anterior, hecho que ha intensificado las solicitudes demócratas para restringir las funciones de ICE.
El viernes 30 de enero, el Senado aprobó un paquete de financiamiento para la mayoría de las agencias hasta el 30 de septiembre, pero extendió por dos semanas el presupuesto asignado al Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que incluye a ICE. Esta extensión, negociada entre el presidente Donald Trump y el líder demócrata de esa cámara, Chuck Schumer, busca ganar tiempo para discutir las reformas. Johnson respaldó esta decisión durante una llamada con sus colegas republicanos, reconociendo su frustración a la vez que urgió a mantener la unidad dentro del partido.
El sábado 31, Jeffries comunicó que los demócratas bloquearían la suspensión de reglas que hubiera permitido acelerar la votación, forzando a los republicanos a depender únicamente de su mayoría limitada para adelantar el proyecto. Los demócratas planean una reunión virtual para definir su estrategia antes de que el Comité de Reglas analice el paquete el lunes 2 de febrero. Johnson depende del apoyo del expresidente Trump y de Tom Homan, designado «zar de la frontera», quien fue enviado a Minneapolis para reducir las tensiones reemplazando las tácticas agresivas con medidas más conciliadoras.
Jeffries insiste en reformas inmediatas que incluyen la eliminación de las máscaras enérgicas usadas por los agentes, la obligatoriedad de que muestren identificación visible, la exigencia de órdenes judiciales para realizar allanamientos, el cese de las patrullas móviles, y la implementación de cámaras corporales para los oficiales, inversión que llega a los 20 millones de dólares. Desde el Senado, figuras como Chris Murphy han llegado a solicitar la destitución de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, calificando las acciones del ICE como una «distopía» que socaba la seguridad nacional.
El bloqueo persiste porque los demócratas no aceptan financiar las operaciones de ICE sin la implementación previa de cambios profundos, especialmente ante acusaciones de violaciones constitucionales consecutivas a los incidentes con disparos, como el caso de una enfermera herida durante las protestas en Minnesota. Por su parte, republicanos opositores a esta postura, incluyendo miembros de la Freedom Caucus, rechazan prórrogas cortas al financiamiento y buscan añadir nuevas condiciones como la Ley SAVE para verificar la ciudadanía de quienes votan. Johnson acusó a los demócratas de «incitar a la violencia» durante las protestas y reiteró su oposición a retirar los pasamontañas de los agentes, citando riesgos para su seguridad.
A pesar de la división, Johnson mantiene la expectativa de lograr la aprobación del proyecto esta semana, mientras se anuncian negociaciones a lo largo de febrero sobre los aspectos pendientes, entre ellos la incorporación de cámaras corporales para los oficiales. La Alcaldía y otras entidades recomendan estar atentos a los anuncios oficiales y a las llamadas de emergencia por posibles efectos del cierre en los servicios públicos.

