📸 Cortesía: Presidencia
¿VOCES JÓVENES CONTRA EL RUIDO? UNA CARTA PARA DESESCALAR LA POLARIZACIÓN EN COLOMBIA
Un llamado urgente desde la juventud colombiana.
Este jueves 12 de junio, un grupo conformado por 1.990 jóvenes de diversas regiones y contextos sociales de Colombia decidió levantar la voz y enviar una carta pública al presidente Gustavo Petro. En ella, expresan su inquietud profunda por la creciente violencia verbal que, a su juicio, está alimentando un clima de tensión que podría derivar en hechos de violencia física.
El gesto no es fortuito. Apenas cinco días antes, el 7 de junio, un atentado sacudió la capital del país, Bogotá, dirigido contra el senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay. Este episodio reavivó la preocupación colectiva sobre la escalada de hostilidades en la arena política. La misiva, por tanto, se inscribe en un contexto de crisis y polarización.
Los jóvenes hacen cuatro peticiones concretas al presidente Petro.
* No calificar a oponentes políticos o discrepantes como enemigos.
* Mantener la ecuanimidad evitando manifestaciones de ira o furia al referirse a las ideas ajenas.
* Abstenerse de amenazas hacia quienes disienten, incluso dentro de su propio gabinete.
* Evitar señalar a actores externos como responsables de políticas que no cumplen con las expectativas.
En el texto se afirma que la ecuanimidad fortalece la democracia. La juventud invita a un liderazgo que promueva el respeto, la construcción y la convivencia pacífica entre todas las voces del país. Aseguran confiar en que el ejemplo presidencial puede sembrar un camino de civilidad y esperanza en unas instituciones que atraviesan momentos difíciles.
Este episodio se suma a los reiterados llamados de distintas voces sociales e institucionales que observan con preocupación una línea discursiva cargada de irritación y confrontación. La pregunta que queda flotando en el ambiente es inevitable: ¿podrá el presidente Petro moderar su verbo para ser un motor de unidad en medio de la tormenta?
La nación observa atenta, mientras la juventud levanta una mano para detener la escalada y abrir el espacio para el diálogo, el respeto y la reconciliación.

