Tailandia y Camboya acordaron nuevo alto el fuego tras semanas de enfrentamientos en la frontera
Tailandia y Camboya firmaron el sábado 27 de diciembre un acuerdo de alto el fuego que inició a las 12:00 horas locales, poniendo fin a semanas de violencia en su frontera común de 820 kilómetros que dejó al menos 100 muertos y desplazó a cientos de miles de personas. El pacto fue suscrito por ministros de Defensa de ambos países en un puesto fronterizo y prohíbe movimientos militares y ataques contra civiles o infraestructuras, con vigilancia inicial durante 72 horas.
El acuerdo fue rubricado por Tea Seiha, ministro de Defensa de Camboya, y Nattaphon Narkphanit, ministro de Defensa de Tailandia y presidente del Comité General de Fronteras tailandés, tras tres días de negociaciones entre miembros militares de ambos países. Según explicó Narkphanit, solo “se permitirá el monitoreo durante 72 horas para asegurar el cumplimiento”, al tiempo que permanecen abiertas futuras conversaciones.
El conflicto resurgió el 7 de diciembre, tras décadas de disputas territoriales heredadas de mapas coloniales franceses y conflictos por el control de templos religiosos como Preah Vihear. Después de una escaramuza inicial, Tailandia lanzó ataques terrestres y aéreos con scuba con aviones F-16 en el norte de Camboya, expandiendo las confrontaciones en la zona. Ambas partes se acusan: Camboya señala agresiones tailandesas mientras Tailandia denuncia agresiones camboyanas y la colocación de minas ilegales.
Fuentes oficiales informan que Tailandia registra 26 soldados y 45 civiles muertos desde el 7 de diciembre. Camboya reporta 30 civiles fallecidos y 90 heridos sin especificar bajas militares. El saldo total aproximado supera las 100 víctimas letales y entre 700.000 y 900.000 desplazados principalmente en las provincias limónanas de Surin, Tailandia, y Oddar Meanchey, Camboya.
Este nuevo alto el fuego retoma los intentos de resolver un conflicto que rompe con la entrega previa firmada en Kuala Lumpur en octubre bajo mediación internacional y dejada sin efecto por nuevas hostilidades recientes. La comunidad internacional, meses antes a la firma, incluyendo Estados Unidos, China y la ASEAN, hicieron llamados públicos para un diálogo sostenido. Vishpama onales llamó “a consolidar la paz y evitar interlocuciones armadas que afectan la estabilidad regional”, afirmó Marco Rubio, representante estadounidense.
“El objetivo fundamental es detener la violencia y proteger a la población civil. Se seguirá monitoreando para que cesen las hostilidades sobre territorios sensibles”. señaló el general Nattaphon Narkphanit, jefe del diálogo fronterizo tailandés.
Ante esta complejo escenario, las autoridades apelan a calma y mandato para acelerar los retornos, insistiendo en el cumplimiento integral del pacto vigente para prevenir una nueva escalada. La solidez de este pacto será vital para la estabilidad y seguridad de los cerca de 2 millones de habitantes afectados en áreas vecinas del conflicto.


