📸 Cortesía: Camila Díaz – Colprensa
Aumento de tarifa de TransMilenio genera debate entre Alcaldía y Ministerio de Transporte
El 14 de enero de 2026, la Alcaldía de Bogotá aplicó un incremento en la tarifa del TransMilenio de 10,9%, quedando en 3.550 pesos para los servicios troncales y zonales. Este anuncio desató cuestionamientos por parte del Ministerio de Transporte, que pidió un análisis detallado de la proporcionalidad del ajuste ante su posible relación con el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
El polémico aumento responde a factores económicos que presionan el sistema de transporte. El alcalde Carlos Fernando Galán y su equipo insistieron en evitar la politización del tema y convocaron a una mesa técnica con los Ministerios de Transporte y Hacienda para explorar soluciones conjuntas. La medida se tomó bajo el contexto del incremento del salario mínimo en un 23,7%, aumentando los costos operativos.
De acuerdo con María Fernanda Ortiz, gerente de TransMilenio, el costo salarial representa cerca del 20% del presupuesto total del sistema para 2026, estimado en 6,9 billones de pesos, con 35.000 colaboradores. A esta cifra se suman otros incrementos, como la subida de diésel y gasolina, con aumentos superiores al 10%. Inicialmente, se planteaba un ajuste de 7,8%, pero las presiones por el salario elevaron la tarifa en 350 pesos.
El ajuste empezó a regir desde las 3:00 p.m. de hoy, aplicándose también en TransMiCable y rutas zonales dentro del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP). La Alcaldía mantuvo subsidios para más de 600.000 personas en condición de vulnerabilidad y subrayó que continuarán los transbordos gratuitos. Esto, para reducir el impacto en el Fondo de Estabilización Tarifaria y evitar afectaciones en la cobertura y servicios.
El secretario General, Miguel Silva Moyano, sostuvo que “no se debe dejar que la discusión se politice; respondemos a reales presiones económicas que afectan varios sistemas en el país” y pidió apostar por el diálogo técnico. Concejales como Marco Acosta criticaron la alza y plantearon la necesidad de mayor respaldo financiero nacional para impedir que los usuarios soporten más alzas.
La medida, que registra apoyos y resistencias, deja sobre la mesa rutas futuras para mejorar la financiación y optimizar un sistema usado por cerca de cuatro millones de personas al día en la capital. Se recomienda monitorear el impacto y continuar las conversaciones para mitigar las cargas de los usuarios.

