El Gobierno Nacional decretó un incremento histórico del 23,8% en el salario mínimo para 2026, materializando un aumento que eleva el ingreso a 2 millones de pesos mensuales, incluyendo el auxilio de transporte. La medida, anunciada por el presidente Gustavo Petro el 30 de diciembre de 2025, beneficiará directamente a 2,4 millones de trabajadores en todo el país.
Este aumento es el más alto registrado en el país en este siglo y responde a los estándares internacionales que buscan un salario mínimo vital capaz de sostener una familia de tres a cuatro integrantes. “El salario no es individual sino un ingreso vital familiar orientado a garantizar la dignidad y la posibilidad de reproducirse en condiciones justas”, afirmó Petro. El decreto se da tras la culminación sin acuerdos del diálogo entre trabajadores, empresarios y el gobierno el pasado 15 de diciembre.
Las reacciones ante este reajuste salarial han sido mixtas. Los sindicatos lo celebran aunque algunos insistieran en un aumento menor cerca del 16%. Sin embargo, entes gremiales como la Asociación Nacional de Industriales (Andi) y la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco) alertaron sobre los posibles impactos adversos para la economía. Economistas como Salomón Kalmanovitz calificaron esta decisión de “irresponsable fiscal” en un escenario de déficit público cercano al 7% del PIB. Otros expertos advierten que la medida podría comprimir la escala salarial, alterando incentivos para la movilidad laboral.
En términos macroeconómicos, la entidad financiera Corficolombiana prevé que este incremento impactará la inflación nacional y las tasas de interés, sobresaliendo actualmente como un reto para la estabilidad económica. Por ejemplo, un análisis bancario señala que cada punto porcentual que supere la inflación y productividad levanta el índice de precios al consumidor (IPC) en 0,06 puntos. Además, este aumento obligará al Estado a incrementar su gasto alrededor de 7 billones de pesos, un 0,35% del PIB, motivado principalmente por ajustes en las nóminas de 1,4 millones de empleados públicos.
Respecto a las tasas de interés, Corficolombiana entiende que el Banco de la República responderá subiendo la tasa de política monetaria entre 250 y 300 puntos básicos en 2026, muy por encima de las proyecciones iniciales de 50 puntos. Ante esto, el Gobierno destacó que la inflación salvo aumento y se respaldó en indicadores que señalan una disminución afortunada del costo de producción (-0,3% del Índice de Precios al Productor).
“El aumento real del salario busca evitar que los ajustes se trasladen automáticamente a los precios que pagan los consumidores”, aseguró el presidente Petro. Ante esta coyuntura, el Ministerio de Trabajo vigilará de cerca la aplicación de este decreto para garantizar su cumplimiento y minimizar presiones inflacionarias.
Se recomienda a la ciudadanía seguir de cerca el desarrollo de estas nuevas condiciones laborales y a los gremios y gobierno a continuar el diálogo que permita mitigar riesgos económicos mientras se preservan los derechos de los trabajadores y su poder adquisitivo.

