La representante Lauren Boebert criticó el veto de Donald Trump a un proyecto de agua en Colorado que beneficiaba a 50.000 personas
En las últimas horas, la representante republicana Lauren Boebert cuestionó el veto aplicado por el presidente Donald Trump al proyecto de ley «Finish the Arkansas Valley Conduit Act», que buscaba mejorar el suministro de agua potable a comunidades del sureste de Colorado. La propuesta afectaba directamente a medio centenar de miles de habitantes y fue vetada el 30 de diciembre de 2025.
El proyecto incluía un oleoducto de 130 millas desde el embalse de Pueblo hasta Lamar para dotar de agua limpia a 39 municipios afectados por contaminación con selenio. Este compuesto genera riesgos para la salud, entre ellos daño neurológico y enfermedades hepáticas graves, de acuerdo con un estudio estatal reciente. Toda la iniciativa tenía un costo estimado de 1.390 millones de dólares, con financiamiento federal y estatal conjunto. La ley apuntaba a eliminar intereses y extender el plazo para pagar de 50 a 100 años, tras ser avalada unanímemente por el Congreso en julio y diciembre del año pasado.
“Negar agua potable limpia a la gente que aquí vive y que además votó por él contradice el lema ‘America First’”, afirmó Boebert, cuyo distrito electoral abarca gran parte de las comunidades beneficiadas. La congresista vinculó la decisión con represalias políticas por su apoyo a una iniciativa para la divulgación de archivos sobre Jeffrey Epstein, que también contó con apoyos de otros republicanos reputados. Desde la Casa Blanca se argumentó que el veto buscaba evitar que los contribuyentes asuman costos de un programa que, según el gobierno, debía financiarse principalmente localmente. El veto fue descrito además como un rechazo a “políticas fallidas” administradas durante la presidencia de Barack Obama.
La decisión abrió una disputa vigente. Autoridades regionales, como el gobernador Jared Polis, destacaron el daño a zonas rurales aliadas a Trump y condenaron la postura presidencial. Senadores demócratas calificaron la medida de “venganza” y urge revertir el veto para asegurar el agua a la comunidad luego de seis décadas de promesas incumplidas. Boebert y aliados exploran la opción de levantar el veto a través de votación en el Congreso o incluir el proyecto en otra legislación.
La Casa Blanca dijo que sigue vigilando el cumplimiento financiero del programa y mantiene la posición de negar fondos sin revisiones adicionales. Por ahora, la comunidad afectada permanece atenta a posibles acciones de legisladores que manifiestan firme intención de defender el acceso al recurso básico y llaman a superar la confrontación política para avanzar en la solución.

