La frontera entre Colombia y Venezuela mantiene calma relativa tras operación de Estados Unidos que capturó a Nicolás Maduro
En las últimas horas, tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores por una operación militar de Estados Unidos realizada el 3 de enero, la frontera binacional se encuentra custodiada por un despliegue militar cercano a los 30 mil soldados, desplegados a lo largo de los 2.219 kilómetros de línea fronteriza sin mayores alteraciones del orden público.
El operativo estadounidense, llamado «Resolución absoluta», culminó con la detención de Maduro y Flores en Venezuela, posteriormente trasladados a Nueva York. El Gobierno colombiano activó cinco Puestos de Mando Unificado en La Guajira, Cesar, Norte de Santander, Arauca y Vichada para garantizar la vigilancia perimetral. Angie Rodríguez, directora del Departamento Administrativo de la Presidencia, indicó que se perfila una prioridad sobre los pasos fronterizos claves como el Puente Internacional Simón Bolívar en Cúcuta, epicentro del monitoreo conjunto entre Colombia y Venezuela.

La emergencia comenzó en las primeras horas del 3 de enero cuando se reforzó la seguridad en las principales rutas transfronterizas: el Puente Simón Bolívar en Cúcuta con presencia de fuerzas militares; permanecen habilitados otros pasos peatonales y vehiculares en Arauca, Vichada y Guainía. No obstante, el punto del Paraguachón en La Guajira fue cerrado por la parte venezolana, lo que impacta el intercambio comercial regional, especialmente de comunidades indígenas wayuu.
Este notable relevo de seguridad tiene como objetivo contener posibles amenazas de grupos armados delincuenciales como el ELN y el Tren de Aragua, que podrían aprovechar el desencadenamiento político para desestabilizar los territorios próximos. «La verdadera amenaza para Colombia es el crimen organizado transnacional y el tráfico de drogas», afirmó el ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez. El presidente Gustavo Petro ha ordenado estrategias de asistencia humanitaria y refuerzo en controles migratorios, situación que hasta ahora presenta normalidad general salvo por restricciones en puntos específicos.
Autoridades locales y académicos hacen un llamado a mantener la calma y el seguimiento constante de las recomendaciones oficiales para mitigar cualquier riesgo. Se aguarda vigilancia permanente en frentes terrestre, aéreo, fluvial y marítimo expresada por todos los estamentos de seguridad; además, la Alcaldía y Gobernaciones mantienen canales habilitados para atención prioritaria en caso de refugiados y emergencias civiles. La comunidad transfronteriza se encuentra en alerta atendiendo las directrices emitidas, mientras se monitorea de manera rigurosa el desplazamiento de personas y mercancías.
