El Ejército colombiano eliminó a siete guerrilleros del ELN en una operación militar cerca de la frontera con Venezuela, un día después de que Colombia y Estados Unidos acordaran una alianza para combatir el narcotráfico, según informó la institución castrense.
La incursión se registró el 4 de febrero en una zona selvática bajo control del Ejército de Liberación Nacional, grupo armado que financia sus actividades con narcotráfico y extorsión. Colombia produce cerca del 70 % de la cocaína que se comercializa mundialmente, por eso esta acción tiene impacto en la cadena internacional del narcotráfico liderado entre otros por el ELN en esa región.
Este operativo se dio tras el pacto firmado entre los presidentes Gustavo Petro y Donald Trump el 3 de febrero, en Washington, orientado a desmantelar redes de narcotraficantes. Los capos Iván Mordiscó, líder disidente de las FARC; Chiquito Malo, jefe del Clan del Golfo; y Pabl, comandante del ELN fronterizo, son los objetivos prioritarios. El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, anunció también una invitación a Venezuela para sumarse a esta campaña tras la captura del expresidente Nicolás Maduro por EE. UU.
El acuerdo responde al incremento en cultivos de coca y la consecuente violencia en el país, a pesar de los esfuerzos del Gobierno impulsando una política de “paz total”. La bolsa de cocaína colombiana sostiene gran parte del narcotráfico global con Estados Unidos como el mayor consumidor. Aunque la operación fue ejecutada exclusivamente por Colombia, se estableció un intercambio permanente de inteligencia con Estados Unidos ceñido a lo pactado en la reunión.
“Estamos fortaleciendo la acción conjunta contra narcotraficantes que generan inseguridad en nuestra frontera y socavan las instituciones”, explicó Pedro Sánchez, ministro de Defensa. Recordó además que “se hace fundamental una respuesta coordinada entre países vecinos para mitigar los impactos de estas organizaciones”.
En las últimas horas, se recomendó a la comunidad estar alerta ante posibles represalias de los grupos armados que pueden afectar la seguridad en la región y permanecer atentos a cualquier comunicación oficial. La Alcaldía reiteró la invitación a reportar cualquier hecho irregular a la línea de emergencia 123. También se mantiene monitoreo constante en la zona de operaciones fronterizas.

