Colombia reinicia fumigación con drones para eliminar cultivos de coca en el Cauca
En las últimas horas, el Gobierno nacional anunció la reactivación de la fumigación dirigida a cultivos ilícitos de coca en el departamento del Cauca. Esta intervención bajo modalidad de aspersión controlada se realizará a través de drones a baja altura, dentro de un plan piloto previsto para esta semana.
La operación se desarrollará al cierre del mes en territorios específicos del Cauca, afectados por la presión de grupos armados ilegales que obligan a campesinos a cultivar coca. El ministro de Justicia encargado, Andrés Idárraga, informó que la fumigación mediante vehículos aéreos no tripulados monitoreados visualmente por la Policía Nacional, sobrevolará los cultivos a un máximo de 1,5 metros de altura para minimizar impactos ambientales. Cada dron cubrirá alrededor de una hectárea en un periodo de 30 minutos.
“Estamos mitigando de manera significativa las afectaciones que generaba la aspersión aérea,” indicó Idárraga. Además, explicó que la acción se enmarca en la estrategia antidrogas del Gobierno, pues el cultivo de coca superó las 260.000 hectáreas a nivel nacional en 2024, lo que representa un aumento sustancial.

El reinicio del fumigamiento depende ahora de la autorización definitiva de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), cuya reacción se esperaba ese mismo martes 23 de diciembre. Esta autorización se basa en un permiso expedido en 2016 para aspersión teledirigida a baja altura. El ministerio anunció que la primera intervención ocurrirá entre el jueves 25 y viernes 26 de diciembre.
Esta iniciativa llega en un momento marcado por la escalada en violencia en la región y el resto del país. Grupos disidentes continuaron acciones armadas que generaron muertes en Buenos Aires, Cauca. Además, situaciones similares afectan a otras zonas como Chocó y César. La decisión de fumigar apunta a cortar estos ciclos cotidianos de violencia mediante la inhibición del material base para producción de drogas ilegales.
No obstante, la legalidad y la efectividad de la fumigación con drones han suscitado dudas por parte de expertos, quienes cuestionan tanto la validez de permisos para el uso de drones a baja altura, como las condiciones sociales que empujan a muchas familias a sembrar coca por necesidad económica y, no únicamente, bajo coacción. La ONG Dejusticia y la Fundación Ideas para la Paz llaman la atención sobre la complejidad territorial y social, recalcando que en comunidades como El Plateado la siembra responde a dinámicas de subsistencia más que a manejos armados afirmados.
Este anuncio representa un cambio significativo en la política antidrogas, después de que el Gobierno de Gustavo Petro en relato público rechazara la aspersión aérea y expuso una política prioritaria a la sustitución voluntaria y asistida de cultivos desde comienzos de 2025. A diferencia de intentos frustrados por administraciones anteriores, especialmente bajo Iván Duque, esta fumigación aérea no se hará a alturas peligrosas, justamente para reducir riesgos a la salud y al medio ambiente ante recomendaciones de organismos internacionales.
La Alcaldía y agencias competentes mantienen un seguimiento riguroso y hacen un llamado a la comunidad para que participe en el control y reporte de irregularidades durante la fase piloto, mientras se espera evaluar resultados y definir próximos pasos en la lucha contra los cultivos ilícitos.
