Cortesía Área Metropolitana
Un margay rescatado en Bello fue liberado en bosque de niebla del suroeste antioqueño
Un margay, felino silvestre rescatado de una vivienda en Bello hace más de un año, fue liberado en un bosque de niebla del suroeste de Antioquia, tras un proceso de rehabilitación integral en el Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Silvestre del Área Metropolitana. La hembra juvenil presentaba impronta humana y enfermedad metabólica ósea por su cautiverio ilegal.
El rescate se produjo luego de que el animal cayera de un tercer piso al patio de una casa vecina en Bello, episodio que activó la alerta de la comunidad y la intervención de la Policía Nacional junto con los especialistas del CAVR. Se realizaron pruebas genéticas que confirmaron su especie y se determinó que la alimentación inadecuada y su encierro afectaron su salud y comportamiento. Solo en condiciones controladas logró inició su recuperación.
“El proceso fue riguroso para fortalecer sus instintos naturales, incluyendo entrenamiento para cazar, dieta con presas enteras y mínimos contactos humanos”, explicó Andrés Gómez, supervisor del CAVR. Inicialmente se consideró que no podría volver a estado natural por sus condiciones, sin embargo, tras superar la enfermedad y adquirir habilidades, se decidió la libertad a finales de 2024.
La liberación tuvo lugar en la Reserva Natural El Globo, acertadamente escogida por su ecosistema de bosque de niebla que ofrece protección, fuentes hídricas y una flora y fauna aptas para su supervivencia. “Es un ecosistema ideal para que pueda desarrollar su vida silvestre con plenitud”, manifestó Luis Guillermo Sierra, biólogo de Corantioquia. El cuidado continuo y la vigilancia de guardabosques completaron el acompañamiento final.
Este caso evidencia el daño del tráfico ilegal y recupera la eficacia de protocolos de atención aplicados en la región por autoridades como el Área Metropolitana, la Policía Nacional y Corantioquia. Esa zona también ha registrado rescates de felinos como ocelotes, fortaleciendo las redes de conservación y control ambiental. La sociedad está invitada a reportar este tipo de actividades para detener efectos semejantes contra la biodiversidad.

