📸 Cortesía: D.R.A
En el Día Mundial del SIDA, celebrado este 1 de diciembre, la comunidad internacional reporta que más de 40 millones de personas viven con VIH, pero la crisis de financiamiento global amenaza los logros alcanzados en la lucha contra el virus. Varias organizaciones internacionales alertan sobre recortes significativos que afectan servicios de prevención y tratamiento, especialmente en países de bajos recursos.
En los últimos 20 años, las muertes por SIDA se han reducido en 70%, pasando de 2,1 millones en 2004 a poco más de 600 mil en 2024. De igual forma, las nuevas infecciones cayeron un 61%, desde 3,4 millones a 1,3 millones en la actualidad. A la fecha, 31,6 millones de personas reciben tratamiento antirretroviral, cerca del 77% de los afectados, pero aún falta para lograr el objetivo de 34 millones previsto para 2025.
“Nos enfrentamos a la crisis de financiamiento más severa en décadas, lo que coloca en riesgo los avances alcanzados”, dijo Carissa Etienne, directora de la Organización Panamericana de la Salud. La ayuda externa para salud se reducirá entre 30% y 40% en 2025 frente al 2023, reporta la OCDE, situación que impacta programas clave como la profilaxis pre exposición y la circuncisión voluntaria.
El diagnóstico tardío sigue siendo una dificultad central. En América Latina, un tercio de las personas con VIH recibe el diagnóstico cuando el sistema inmunológico está comprometido. En Europa, aún el 43% a 50% de quienes tienen carga viral transmiten sin conocer su estado. Las mujeres y niñas, con un 45 % de los nuevos casos reportados en 2024, siguen siendo el grupo más afectado, sobre todo en el África subsahariana donde alcanza el 63 %.
Se espera que con campañas enfocadas y financiadas adecuadamente se pueda cumplir la meta de cero muertes por SIDA para 2030. “Recomendamos aumentar la inversión de manera inmediata y fortalecer el acceso al diagnóstico y tratamiento para detener la epidemia”, agregó Etienne. Las autoridades urgieron a fortalecer los programas comunitarios, vitales para mitigar el impacto del virus en la región.


