Estados Unidos interceptó e incautó un buque petrolero vinculado a la llamada “flota fantasma” en aguas internacionales del Caribe, origen que se identifica en puertos venezolanos y con la intención de evadir embargos con falsificación de banderas y rutas encubiertas. Esta acción se realizó el viernes 9 de enero con el apoyo de la Fuerza de Tarea Conjunta Lanza del Sur y forma parte de las medidas para combatir el tráfico ilícito trasnacional en el hemisferio occidental.
El buque detenido estaba sometido a embargo por transportar crudo sancionado. Según la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, la embarcación era un petrolero sospechoso que intentó evadir la operación mediante maniobras propias de la “flota fantasma”, incluidos cambios en banderas de conveniencia. Las fuerzas actuantes lograron abordar el navío sin enfrentar resistencia, enviando un mensaje claro sobre la ausencia de refugios seguros para estas redes criminales.
Esta incautación sucede poco después de otro operativo contra el petrolero Marinera en el Atlántico Norte, antes conocido como Bella 1. La Guardia Costera de Estados Unidos persiguió a ese barco durante casi tres semanas tras su intento por evade un primero abordaje cerca a Venezuela. Durante el seguimiento, la tripulación del Marinera cambió nombre y matrícula, incluso puso una bandera rusa en el casco, sin lograr ocultar la actuación hasta que fue abordado y escoltado a territorio estadounidense.
Las autoridades estadounidenses vinculan ambas acciones a la estrategia para detener el comercio ilícito de crudo venezolano mediante el bloqueo de tanqueros sancionados. La medida busca mitigar las redes ilegales relacionadas con este sector así como controlar estrictamente el flujo petrolero que proviene del país suramericano.
La Fuerza de Tarea Conjunta y las entidades responsables llaman a mantener la cooperación internacional para reforzar estos operativos y evitar que estas embarcaciones sigan aprovechando jurisdicciones débiles y modificaciones encubiertas en su identidad. Se aguarda un refuerzo en la vigilancia marítima para impedir futuras evasiones de sanciones mediante rastreos constantes y abordajes coordinados.


