Fuerzas militares de EE.UU. mantienen alto estado de alerta en el Caribe tras captura de Maduro
Las fuerzas militares estadounidenses permanecen en alto estado de alerta en el Caribe tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores en Caracas, según anunció Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos. La operación, llamada ‘Absolute Resolve’, consolidó su presencia en la región como parte de una campaña contra el narcotráfico y cumbres de seguridad.
Desde finales de agosto de 2025, en el marco de la operación ‘Lanza del Sur’, se desplegaron hasta 15 mil efectivos y buques como el USS Gerald R. Ford, acompañados de destructores con misiles Tomahawk. Solo en esta campaña se han destruido cerca de 40 lanchas presuntamente usadas para el tráfico ilegítimo de drogas y fallecieron al menos 110 personas relacionadas con estas incursiones marítimas. La administración estadounidense ha insinuado un posible cambio de régimen en Venezuela mediante estos operativos.
La reacción gubernamental venezolana no se hizo esperar, catalogando el evento como una «gravísima agresión militar» y ordenando despliegues de su comando de Defensa Integral, milicias bolivarianas y reservas territoriales. Además, indicó la intención de desempeñar su legítima defensa amparada en el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas y solicitó una reunión urgente al Consejo de Seguridad de la ONU. En tanto, Trump adelantó planes para juzgar a Maduro por delitos relacionados con narcoterrorismo en Nueva York.
“La operación ‘Absolute Resolve’ muestra el poder conjunto de nuestras fuerzas para combatir el crimen organizado y defienden intereses regionales,” dijo Dan Caine, presidente del Estado Mayor Conjunto de EE. UU. “Mantendremos vigilancia constante para garantizar la estabilidad en el Caribe.”
De acuerdo con expertos militares y pronósticos, esta coyuntura puede reconfigurar el escenario estratégico en la región. La Comisión de Estado y las autoridades locales mantienen recomendaciones para eliminar riesgos adicionales y estar atentos a posibles futuras escaladas internas o externas ante este desarrollo. La prudencia y el seguimiento en los próximos días se resaltan como clave para la seguridad colectiva.


