Captura de pantalla. Video suministrado. Gobernación de Antioquia
Crisis de deudas de EPS afecta operación del Hospital San Rafael de Itagüí y atrasos salariales para su personal
En las últimas semanas fue revelada la grave crisis financiera del Hospital San Rafael de Itagüí, que enfrenta deudas superiores a 22 mil millones de pesos con EPS intervenidas como Nueva EPS y Savia Salud. La emergencia financiera ha paralizado pagos de salarios desde octubre de 2025 y compromete la atención a pacientes en la región sur del Valle de Aburrá y el suroeste antioqueño.
La mayoría del presupuesto del hospital depende en un 90% de giros de las EPS, que en la práctica se administran a discreción y sin conciliación fluida de facturas. Solo Nueva EPS mantiene una deuda acumulada de más de 8.700 millones de pesos desde agosto de 2025, informó el gerente Luis Fernando Arroyave Soto. Según su relato, el impago pesa sobre las 460 personas que trabajan en la institución, incluyendo renuncias, desmayos por falta de alimento y agotamiento laboral: “El chu chu chu nos tiene aporreados a todos”, expresó el gerente públicamente entre lágrimas.
El abastecimiento hospitalario también sufre las consecuencias, con bloqueos en la entrega de insumos esenciales, material de osteosíntesis y hasta sedantes para la unidad de cuidados intensivos. Las cirugías urgentes se redujeron, tapis de gasa y ayudas siguen dependiendo de donaciones privadas o familiares de pacientes. Pacientes en urgencias deben esperar incluso en sillas plásticas, superando en más del doble la capacidad habitual.
Estos problemas reflejan un desabastecimiento y crisis mayor. La Secretaría de Salud de Antioquia registró deudas de EPS con la red hospitalaria departamental superiores a 8 billones de pesos hasta septiembre de 2025, financiando una carga sobre 3 millones de afiliados. Primero satisfacen atenciones prioritarias mientras servicios menores se han suspendido. De hecho, planes de tratamientos oncológicos y antirretrovirales están en riesgo, advirtió el vocero de Pacientes Colombia, Gustavo Adolfo Campillo.
La Gobernación de Antioquia ha entregado recursos propios, con apoyo limitado del flujo nacional. Según declaración de Marta Cecilia Ramírez, secretaria de Salud, la sostenibilidad del sistema corre riesgo ante la creciente falta de pagos. Pese a denuncias constantes por parte de gerentes y la comunidad hospitalaria, no se registran visitas o respuestas concretas de ministerios sectoriales indicadas.
Ante esta emergencia, el gerente Arroyave pide atención y solidaridad de las autoridades: “Llegaban llorando: no tengo con qué comer, no tengo cómo pagar el arriendo ni mi aguinaldo”. En respuesta reciente, el interventor de Nueva EPS prometió 1.500 millones de pesos, monto que se considera insuficiente para las necesidades del hospital. El creciente compromiso humano queda reflejado en el uso de recursos personales para sobrevivir, algo que tuvo que afrontar el mismo gerente durante 2024.
La Alcaldía e instituciones siguen haciendo un llamado a las empresas prestadoras de salud, entidades normativa y nacionales para fortalecer urgentemente los flujos económicos y evitar un colapso que afecte aún más la salud de miles de antioqueños.

