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Las inundaciones en varias regiones reactivan debate sobre embalses Urrá e Hidroituango
En las últimas horas, las fuertes lluvias en los departamentos de Sucre, Bolívar, Chocó, Córdoba y en subregiones de Antioquia como Urabá, Bajo Cauca y Suroeste dejaron a miles de familias afectadas. La emergencia puso en el centro un debate sobre la operación de los embalses Urrá e Hidroituango, señalados por el presidente Gustavo Petro como factores que habrían agravado el desastre y que motivan investigaciones por parte de las superintendencias correspondientes.
Las inundaciones han venido ganando fuerza desde comienzos de febrero de 2026, motivadas por el incremento en las lluvias propias de la temporada. Cogieron relevancia el 2 de febrero cuando empezaron las descargas controladas de la represa Urrá sobre el río Sinú, al sobrepasar caudales de 2.000 metros cúbicos por segundo. Mientras tanto, el director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), Carlos Carrillo, visitó el embalse este 4 de febrero y aseguró “pleno control” de la operación con tres turbinas en funcionamiento privilegiando la seguridad de las comunidades.
El presidente Petro¸ a través de redes sociales, denunció que los represamientos estaban “súper llenos” y “botaban agua de forma exageradamente dañina”, sueltan 2.500 toneladas de agua cada segundo y atribuía supuestas negligencias, incluso acusó sin pruebas al gerente de Urrá por mantener niveles elevados en los últimos dos meses. Por su parte, el gerente de Urrá y la presidenta de la Asociación de Generadores de Colombia, Natalia Gutiérrez, recordaron que estas descargas preventivas son un protocolo para proteger infraestructura y poblaciones aguas abajo, tras extremas lluvias; además, aclararon que esta regulación contribuye a mitigar la frecuencia y el impacto de los eventos de inundaciones, con experiencias que muestran reducción del 8 % en sucesos y 38 % en severidad.
Estas operaciones implican que las hidroeléctricas renuncien a potenciales ingresos financieros por reducir la generación energética. Contrario al argumento de que favorecen a la generación térmica distinta, la Asociación explicó que durante esta temporada el exceso de lluvias ha reducido el precio en bolsa a 213,2 pesos por kilo vatios hora. “Descargar agua es una obligación técnica para proteger a las comunidades en peligro”, reiteró Gutiérrez, mientras que Carrillo aseguró: “hay control pleno sobre las presas”.
Ante la complejidad, continúan las verificaciones independientes mientras ingresan los resultados de las inspecciones oficiales. Expertos, prensa especializada y humanos ponen bajo escrutinio las gestiones de los embalses Urrá e Hidroituango, por lo cual las superintendencias quedan ahora llamadas a esclarecer el posible balance entre riesgos, responsabilidades e impactos socioambientales de la operación hidrológica.
La Alcaldía y las autoridades locales recuerdan que toca permanecer atentos al comportamiento de los ríos añadidos oportunidade a alertas tempranas. Recomiendan a la ciudadanía seguir los comunicados oficiales y precauciones respecto a zonas vulnerables waterheds No seguir instrucciones podría poner enümüzde retos ambientales futures.


