Dos soldados y un intérprete estadounidenses mueren en ataque del Estado Islámico en Palmira, Siria
Este sábado 13 de diciembre de 2025, dos soldados del Ejército de Estados Unidos y un intérprete civil perdieron la vida en una emboscada del Estado Islámico en Palmira, ciudad ubicada en el centro de Siria. La vocería del Pentágono confirmó que otros tres militares resultaron heridos durante la operación antiterrorista en la que también murió el atacante.
El ataque tuvo lugar en la provincia de Palmira, zona desértica donde persiste la actividad de células del Estado Islámico, a pesar de la pérdida del control territorial que sufrió ese grupo hace cinco años. De acuerdo con el Mando Central de Estados Unidos, las víctimas participaban en una reunión clave como parte de las operaciones contra el EI, en un lugar vinculado con la inteligencia siria. Fuentes oficiales añadieron que los heridos fueron trasladados a la base estadounidense de Al Tanf, cercana a la frontera con Irak y Jordania, donde reciben atención médica.

El presidente Donald Trump expresó en un mensaje su rechazo frontal: «Fueron tres grandes patriotas. Habrá represalias muy serias contra quienes nos atacan», declaró antes de asistir a un partido deportivo e informó que el presidente interino de Siria, Ahmed al Sharaa, manifestó su apoyo a las acciones estadounidenses. Por su parte, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, advirtió que «quienes agredan a ciudadanos estadounidenses sufrirán las consecuencias con toda la fuerza posible».
Este episodio constituye la primera acción que causa bajas militares estadounidenses en Siria desde la caída del expresidente Bashar al Assad hace un año. Estados Unidos mantiene aproximádamente mil tropas en la región implementando vigilancia contra rebrote del EI, en alianza con fuerzas sirias kurdas y el gobierno de Al Sharaa, que recientemente se sumó a la coalición conjunta. Por ahora, se preservan los nombres de los soldados caídos, aunque se conoce que algunos pertenecían a la Guardia Nacional del estado de Iowa en una misión estratégica contra el terrorismo.
Las autoridades sirias y la agencia oficial SANA reportaron que alertas previas sobre riesgos de infiltración del Estado Islámico no habrían sido debidamente atendidas. Se adelantan investigaciones para esclarecer si el atacante actuó solo o contó con apoyo local, indicando algunos informes no confirmados posible participación de personal de seguridad sirio. La embajada estadounidense ratificó su compromiso firme y colaborativo con los socios locales para mitigar futuros atentados en esa zona vulnerable.
Se recomienda a las autoridades y comunidades mantenerse en alerta ante posibles actividades violentas asociados al Estado Islámico. Asimismo, la coalición continúa fortaleciéndose para preservar la seguridad en una región clave para la estabilidad de Siria y sus alrededores.
