Estados Unidos analiza respuesta militar por crisis en Irán tras protestas masivas
En las últimas semanas, centenares de personas han muerto en Irán debido a una violenta represión de grandes protestas antigubernamentales que iniciaron el 28 de diciembre de 2025. El gobierno de Estados Unidos evalúa opciones de ataque ante la escalada, mientras Teherán amenaza con ataques contra intereses estadounidenses e israelíes.
Solo en las últimas horas, se plantean distintos escenarios para una respuesta de Washington, que van desde golpes militares selectivos hasta acciones cibernéticas y mayores sanciones económicas. Las reuniones presidenciales han contado con asesores de defensa que advierten sobre la necesidad de preparación ante posibles represalias iraníes. Las protestas en Irán surgieron por la caída del valor del rial y el empeoramiento de la crisis económica, para después transformarse en exigencias abiertas contra el régimen de la República Islámica.
La cifra oficial de muertos desde el 31 de diciembre hasta inicios de enero es de al menos 28 personas, según reportes de Amnistía Internacional y Human Rights Watch. Sin embargo, organizaciones independientes cifran en más de 500 el número de fallecidos y reportan miles de detenidos. Durante las protestas, las fuerzas de seguridad emplearon disparos de arma de fuego, gases lacrimógenos, perdigones y realizaron arrestos masivos. Desde el 8 de enero, el acceso a internet estuvo casi cortado, dificultando la verificación de las cifras.
“Si Estados Unidos lanza un ataque, Israel y nuestras bases militares en la región serán objetivos legítimos”, advirtió Mohammad Baqer Qalibaf, presidente del Parlamento iraní. Por su parte, el expresidente Donald Trump declaró que Estados Unidos está preparado para apoyar a los manifestantes y algunos senadores piden un respaldo definitivo a un cambio de régimen.
Al frente de esta coyuntura, los cuerpos de defensa de EE.UU. advierten que una intervención podría sellar la unidad del pueblo iraní en torno a su gobierno e iniciar una escalada difícil de controlar en Medio Oriente. Ante esta situación, las autoridades estadounidenses y organismos internacionales mantienen seguimiento constante para mitigar riesgos en la región. La comunidad está atenta al desarrollo de las próximas decisiones diplomáticas y militares.


