¿Residencias y contratos enredados?
Una sombra se extiende sobre el ministro del Interior, Armando Benedetti. Este martes 11 de noviembre de 2025, en Barranquilla, un allanamiento ordenado por la magistrada Cristina Lombana de la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia marcó un nuevo capítulo en la indagación en su contra por presunto enriquecimiento ilícito, que se remonta a sus años previos en la función pública.
Pero la trama no queda ahí. En los últimos días, la Fiscalía General de la Nación abrió una indagación preliminar para esclarecer posibles irregularidades en los negocios que vinculan a Benedetti con el empresario del espectáculo Ricardo Leyva. El centro de la investigación es una lujosa mansión en Lagos de Caujaral, Puerto Colombia, Atlántico, donde el ministro reside a través de un leasing inmobiliario cuyo origen y condiciones despiertan sospechas.
Se busca desentrañar si esta forma de acceso a la vivienda, propiedad de Leyva, oculta una red de favores o enriquecimiento indebido, en medio de un intercambio poco transparente: un apartamento en Barranquilla figura a nombre de Benedetti pero lo ocupa Leyva, en un aparente trueque entre ambos. La Fiscalía también examina el origen de los recursos que permiten el alto nivel de vida del ministro y la naturaleza exacta de sus vínculos comerciales con el empresario.
Esta indagación cobra peso en un contexto donde la empresa Ave Fénix Entretenimiento SAS, propiedad de Leyva, obtuvo en octubre un millonario contrato por casi 8.000 millones de pesos de RTVC para organizar un evento cultural durante la cumbre de la CELAC en Santa Marta. El millonario acuerdo fue otorgado sin licitación, poco después de que Benedetti tomara posesión de la vivienda en Lagos de Caujaral, un hecho que inevitablemente levanta hipótesis sobre posibles influencias entre ambos.
Mientras las pesquisas avanzan, la opinión pública observa una vez más cómo las fronteras entre lo privado y lo público parecen desdibujarse. ¿Podrán las investigaciones esclarecer esta maraña de contratos, propiedades y favores cruzados? ¿O seguirá la duda erosionando la confianza en las instituciones y en quienes las representan? La justicia inicia su labor bajo la luz tenue de estas preguntas, mientras el ministro Benedetti enfrenta los interrogantes que su posición y sus decisiones han generado.


