Cortesía Esneyder Gutiérrez
La Fábrica de Licores de Antioquia alerta por alza de impuestos y posible aumento en precios de hasta 50%
La Fábrica de Licores y Alcoholes de Antioquia (FLA) manifestó en las últimas horas su preocupación ante el incremento en los impuestos a bebidas alcohólicas impuesto por el Gobierno nacional, que regirá a partir de enero de 2026 en todo el país. La medida eleva el IVA del 5% al 19% y ajusta el impuesto al consumo, lo que podría aumentar la carga tributaria de licores como el Aguardiente Antioqueño hasta en un 90%, con un alza en precio que podría llegar al 50%.
Según explicó Esteban Ramos Maya, gerente de la FLA, la norma impacta gravemente las finanzas regionales al desviar recursos destinados habitualmente a salud y educación en Antioquia hacia el presupuesto nacional. “Con esta medida, el Gobierno se está apropiando de recursos que deben ir a las regiones para financiar salud y educación, y los está llevando al presupuesto general de la Nación, lo que termina debilitando las finanzas territoriales”, agregó Ramos.
En 2025, solo la FLA transfirió más de 800.000 millones de pesos a la región por impuestos y utilidades, de los cuales el 47 % corresponde al impuesto al consumo que se queda en Antioquia. La escalada tributaria mantiene intacta la incidencia en recursos para las regiones, pero dispara precios finales para los consumidores. Por ejemplo, una botella de Aguardiente Antioqueño 750 ml podría presentar un aumento de impuestos passant aceite desde los actuales 17.500 pesos hasta 33.000 y 35.000 pesos en tributos, encareciendo su precio a un 50%. Para otras referencias como Ron Medellín, el alza sería aproximadamente del 48%.
Se espera que esto desincentive la demanda formal de licor, con posibles caídas del 25 % a 30 % en las ventas legales, además de incentivar el contrabando y la circulación de licor adulterado, situación que ya afecta el 30 % del consumo nacional y ha causado casos mortales relacionadas con metanol adulterado. El aumento no aplicará para productos como la cerveza, que queda exenta y mantendrá sus tarifas vigentes.
Ante la emergencia, la FLA y otras licoreras ya adelantan acciones jurídicas para frenar el Decreto 1474 expedido en diciembre de 2025. Por su parte, el ministro de Hacienda, Germán Ávila, defendió la medida como una estrategia necesaria para equilibrar las finanzas públicas, sin impactar la canasta básica en los hogares colombianos. También especificó que estará dirigida a aguardiente, ron, whisky, brandy, vodka y vinos, con beneficios en exenciones para exportaciones y para la isla de San Andrés.
La recomendaciones a la comunidad incluyen mantenerse informados sobre estas modificaciones tributarias y estar atentos ante posibles movimientos en el mercado licorero informal y alerta pública a incidentes relacionados con adulteraciones. Las autoridades nacionales y regionales enfocarán monitoreo riguroso para mitigar los posibles impactos negativos de esta normativa sobre salud y economía local.

