📸 Imagen cortesía Nequi
Retención en la sombra digital: ¿un impuesto justo o una trampa para comerciantes?
Este octubre de 2025, en Bogotá, el Ministerio de Hacienda de Colombia lanzó una propuesta que podría cambiar el paisaje tributario de millones que usan plataformas digitales para recibir pagos.
La iniciativa busca imponer una retención en la fuente del 1,5% a pagos realizados por medio de aplicaciones como Bre-B, Nequi y Daviplata, igualando así el tratamiento fiscal que actualmente solo aplicaba a tarjetas débito y crédito. De aprobarse, la norma afectaría tanto a personas naturales como jurídicas que vendan bienes o presten servicios a través de estos canales, obligando a bancos, pasarelas de pago, PSE y Sociedades Especializadas en Depósitos y Pagos Electrónicos (Sedpes) a practicar la retención.
Detrás de esta propuesta está el argumento oficial: corregir la disparidad tributaria entre medios tradicionales y electrónicos, “cerrar brechas regulatorias y evitar ventajas indebidas” en el manejo fiscal, según declaró un portavoz del Ministerio. En esencia, buscan que todos los métodos de pago compitan con las mismas reglas y que el sistema tributario sea percibido como más equitativo.
Pero la medida no ha sido recibida sin resistencia. Comerciantes pequeños y micronegocios, quienes dependen de estas plataformas para sobrevivir, temen que esta retención sea apenas la punta del iceberg en un país donde cada peso cuenta. Expertos y gremios advierten que imponer costos adicionales a canales digitales podría erosionar la informalidad hacia una trampa fiscal, en lugar de fomentar la formalización esperada.
La sombra sobre esta retención digital va más allá de la cifra monetaria; afecta la confianza de sectores vulnerables en un sistema que, para ellos, siempre parece reservar nuevas “sorpresas” impositivas. Mientras Hacienda sostiene la necesidad de nivelar el campo tributario, la pregunta persiste: ¿logrará esta iniciativa ser justa sin ahogar a quienes han encontrado en la tecnología una vía para prosperar?
En un país donde la economía se digitaliza con rapidez, la respuesta marcará un hito en cómo se equilibra la innovación con la justicia fiscal. ¿Cerrará esta retención una brecha o abrirá una nueva grieta en la relación entre el Estado y sus contribuyentes?

