Colombia reanuda fumigación con drones para combatir cultivos de coca ante récord histórico
El gobierno nacional confirmó que desde este jueves desplegará drones para fumigar cultivos de coca en zonas remotas afectadas por grupos ilegales y bandas criminales, buscando mitigar el crecimiento récord de estas plantaciones, que alcanzaron las 261.000 hectáreas en 2024, casi el doble desde 2016, según reportó la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).
La medida fue anunciada el lunes en Bogotá por el ministro de Justicia, Andrés Idárraga, quien explicó que los drones permitirán atacar cultivos de coca en áreas con minas antipersonales y presencia de narcotraficantes cuando las labores manuales y aéreas convencionales resultan de alto riesgo para los operarios. «Nuestras fuerzas de seguridad estarán más seguras de esta manera», aseguró el funcionario. De acuerdo con Idárraga, cada dron fumigará una hectárea en aproximadamente 30 minutos, volando a una altura máxima de 1,5 metros para evitar el contacto con fuentes de agua y cultivos legales.

Este giro en la política gubernamental pretende responder al aumento del narcotráfico y la violencia ligada al repudiado manejo tradicional de la erradicación aérea, suspendida desde 2015 por riesgos vinculados al glifosato y la defensa inicial del actual Gobierno de no aplicar fumigaciones forzadas que afectaran a campesinos sin alternativas económicas. “Se busca una forma controlada y eficiente que mitiga riesgos ambientales”, agregó Idárraga mientras resaltó el respaldo presidencial al plan que incluyó además preocupación frente a los ataques a centros urbanos protagonizados por el ELN y otros grupos armados ilegales.
En el plano internacional, Colombia enfrenta presiones tras ser incluida por Estados Unidos en septiembre en la lista de países que no cooperan en la lucha antidrogas, situación inédita en tres décadas que ha limitado la cooperación militar y económica entre las naciones. Washington además impuso sanciones a Petro y amenazó con acciones directas contra narcotraficantes en territorio colombiano. Entre tanto, el presidente niega favores a los carteles y recuerda que las incautaciones de cocaína marcaron números récord este año, estimándose una producción anual total de 2.664 toneladas.
La utilización de drones se originó en un proyecto pensado desde 2018 durante el gobierno de Iván Duque pero benefició diferencias legales y técnicas se retrasaron su aplicación formal. Mientras que la fumigación con aviones tripulados ha recibido críticas por errores ambientales, la tecnología seleccionada procura una mayor precisión y seguridad para el personal en causas minadas. Estas acciones se inscriben en la batalla saturante de Colombia, que concentra el 84 % de la cocaína erradicada en Estados Unidos con epicentro especialmente en zonas como Nariño, según datos de la DEA.
Las autoridades recomiendan a la comunidad reportar irregularidades y siguen activando esquemas de control en las localidades afectadas. Se mantiene seguimiento a la aplicación con drones mientras continuarán los operativos para perseguir a los productores ilícitos y frenar la expansión creciente del narcotráfico en el país.
