📸 Imagen cortesía: D.R.A.
¿Juventud en pausa?
Este jueves 25 de septiembre de 2025, la postulación de Juliana Guerrero al cargo de viceministra de Juventudes en el Ministerio de la Igualdad quedó ensombrecida por la anulación de su título profesional.
Guerrero, exjefa de gabinete del Ministerio del Interior, ha sido cuestionada tras la decisión de la Fundación de Educación Superior San José (FESJ) de invalidar su diploma en Contaduría. La razón: no presentó el examen Saber Pro, requisito indispensable en Colombia para la obtención del título profesional. Aunque la universidad fue clara en la anulación, Guerrero reafirmó su intención de asumir el cargo y anunció que está inscrita para presentar las pruebas en octubre. “Voy a presentar las Saber Pro, estoy inscrita y será en las fechas establecidas. Desde el inicio ha sido así”, declaró a Blu Radio, intentando disipar las dudas sobre la validez de su formación.
La controversia estalló luego de que la representante a la Cámara, Jennifer Pedraza, denunciara la ausencia de certificación tanto de las pruebas Saber Pro como de las TyT en el expediente de Guerrero. Más allá del examen, la situación se agravó al descubrir que ni siquiera figura en los registros nacionales SNIES como admitida, estudiante o egresada de la Fundación San José. Este hallazgo provocó que el Ministerio de Educación abriera una supervisión exhaustiva, no solo sobre el caso particular, sino sobre la institución misma.
Desde la Fundación San José, la reacción no se hizo esperar, y se adoptaron medidas internas para esclarecer el episodio, aunque el daño a la confianza pública ya se siente apesadumbrando el futuro inmediato de la funcionaria. Guerrero entiende que el título no será retirado de forma definitiva, sino condicionado a la presentación de las pruebas Saber Pro, requisito para ejercer cargos públicos vinculados a su formación académica. “Presentaré las pruebas para saldar cualquier duda y dejar atrás este engorroso suceso”, afirmó.
Mientras tanto, la ciudadanía observa con escepticismo cómo la burocracia y la falta de transparencia erosionan la confianza en la institucionalidad. ¿Podrá Juliana Guerrero restablecer su credibilidad y, con ella, la esperanza en una gestión fresca para la juventud del país? La respuesta, como las fechas para presentar el examen, está aún por llegar.


