📸 Cortesía: D.R.A
Identifican a Boris y Sofía Gurman como la pareja que enfrentó al atacante en la masacre de Bondi Beach
En Sydney, Australia, Boris Gurman, de 69 años, y su esposa Sofía Gurman, de 61, residentes en North Bondi, murieron el domingo 14 de diciembre de 2025 tras enfrentar al autor del ataque terrorista en Bondi Beach, que dejó 15 muertos y al menos 42 heridos en la celebración de Janucá.
El ataque ocurrió hacia las 4:00 p.m., cuando Sajid Akram, de 50 años, y su hijo Naveed Akram, de 24, descendieron de un Hyundai plateado e iniciaron un tiroteo contra la multitud judía. Videos de cámaras y drones capturaron cómo Boris Gurman forcejeó con el agresor y le arrebató un arma, mientras Sofía ayudaba en la acción. Sin embargo, el atacante recuperó otro fusil y llevó a cabo la ejecución de ambos en Campbell Parade.
“Boris luchó hasta la muerte para desarmar al atacante y proteger a los presentes”, afirmó una testigo en declaraciones a Reuters. La pareja quedó custodiada entre sus cuerpos junto al vehículo del agresor antes de que el ataque continuara desde un puente cercano hacia la playa. La policía clasificó el hecho como un acto terrorista con motivaciones islamofóbicas y antisemitas, atribuido al Estado Islámico.

La familia Gurman, en un comunicado divulgado el martes 16 de diciembre, confirmó la identidad de la pareja y destacó su valentía y altruismo. “Estamos desconsolados. Boris y Sofía intentaron valientemente detener al agresor. Su acto refleja la esencia de quienes eran, entregados a ayudar sin dudar”, expresaron. El primer ministro australiano, Anthony Albanese, condenó el ataque y anunció medidas para endurecer el control a las armas de fuego tras confirmar que el victimario poseía múltiples licencias.
La investigación sigue abierta, incluyendo un análisis de recientes viajes de los agresores a zonas de influencia del Estado Islámico en Filipinas. Entre las víctimas hay menores de edad y sobrevivientes del Holocausto. Autoridades exhortan a mantener permitido a la comunidad la vigilancia y reportar situaciones de riesgo, ante una resonancia dramática que marca el peor ataque masivo en Australia desde 1996.
