Al menos 59 personas resultaron heridas tras disturbios violentos en el estadio Atanasio Girardot de Medellín en la noche del miércoles 17 de diciembre de 2025, durante la final de la Copa Colombia entre Atlético Nacional e Independiente Medellín. No se registraron capturas en flagrancia, informaron la Alcaldía de Medellín y la Secretaría de Seguridad.
Según el secretario de Seguridad, Manuel Villa, los enfrentamientos ocurrieron cuando grupos de hinchas de ambos equipos invadieron la cancha y se enfrentaron entre ellos y con la fuerza pública dentro y fuera del coliseo deportivo. Si bien 52 aficionados recibieron atención médica y siete policías resultaron lesionados, solo un seguidor fue trasladado a un centro asistencial. “No son hinchas, son delincuentes y deben ser tratados como tal”, declaró Villa, quien añadió que avanza la identificación de los responsables a través de cámaras de seguridad para su judicialización.
Las autoridades señalaron que, además de la invasión de campo, el lanzamiento de objetos y las refriegas en las tribunas obligaron a la activa intervención del escuadrón antidisturbios para restaurar el orden. Los hechos se desplazaron a los alrededores del estadio, donde se reportaron daños a unidades móviles de transmisión y robos a diferentes trabajadores de medios de comunicación que cubrían el evento.
Por la emergencia, la ceremonia de premiación y entrega del trofeo al campeón fue cancelada, afectando la celebración de Atlético Nacional ante más de 43.000 personas que asistieron al escenario deportivo. El alcalde Federico Gutiérrez calificó de criminales a los responsables y anunció que se promoverán denuncias y sanciones, que incluirán la restricción del ingreso de los identificados a futuro en los estadios de la ciudad.
Este incidente reabre el debate sobre la seguridad en el fútbol colombiano, particularmente al haberse autorizado de forma excepcional la presencia de hinchas de ambos clubes después de largos períodos de restricciones en partidos de alto riesgo, como un gesto para modernizar la convivencia deportiva, según las autoridades locales. La Alcaldía de Medellín hace un llamado a evitar nuevos desórdenes y a colaborar con los dispositivos de justicia asignados a este caso.


