Las protestas económicas en Irán dejan varios muertos y detenidos ante tensión política
Desde el domingo 28 de diciembre de 2025, manifestaciones masivas han sacudido Irán debido a la crisis económica, con un saldo oficial de siete muertos, 33 heridos y más de 130 detenidos, según informaron grupos de derechos humanos y organizaciones opositoras que monitorean la situación.
Las protestas, inicialmente lideradas por comerciantes del Gran Bazar de Teherán, se extendieron a otras ciudades como Mashhad, Isfahán, Kermán, y Qom, entre otras. Los manifestantes exigen soluciones a una inflación anual cercana al 42 % y una devaluación récord del rial en el último año, factores enquistados por las sanciones internacionales y la crisis económica doméstica. Redoblaron las demandas con consignas contra el régimen y llamadas a restaurar la monarquía.
En medio de las fallidas negociaciones y el recrudecimiento de las manifestaciones, el líder supremo Ali Jamenei mostró una postura inflexible. En un discurso transmitido por la televisión estatal el sábado 3 de enero de 2026, afirmó que “la República Islámica no cederá ante los alborotadores que son instigados por el enemigo”. Advirtió que el orden público será mantenido sea cual sea el costo.

Por su parte, Estados Unidos, bajo el mando de Donald Trump, lanzó advertencias sobre una posible intervención militar si el gobierno iraní aumentaba la represión. “Si continúan los abusos contra la población, estamos listos para actuar”, amenazó el mandatario, elevando la tensión en la región. Esto fue respondido con una feroz condena de Teherán, que tachó la intención de “injerencia”.
La policía iraní usa gases lacrimógenos y armas de fuego para dispersar las protestas, polémica represalia también señalada por grupos como Hengaw y la ONG Hrana, las cuales denuncian ejecuciones extrajudiciales. La crisis se agrava en contextos de escasez crónica de energía, agua potable, y un sistema económico golpeado tanto por su incapacidad interna como por sanciones internacionales.
Ante esta emergencia, traducida en la reactivación de movilizaciones que llegaron a grados de violencia inéditos desde 2022, las autoridades argumentan su firme dirección en el manejo de garantías públicas “logrando distinciones claras desde las demandas legítimas de comerciantes y las protestas inocuas, hasta los desmanes de infiltrados externos”.
A disposición de la comunidad, insistieron en la invitación al diálogo aprobado por órdenes del presidente de la Asamblea Coalicional respetando ciertas reclamaciones pero advertiendo que “quienes atenten con el orden serán gravedad judicial”
Las autoridades internacionales y locales mantienen un monitoreo constante, mientras la población adelante eventos de protesta sigue a la expectativa de las acciones que tomen tanto el gobierno iraní como la comunidad internacional en los próximos días. La tensa calma es ocupada por operativos represivos en varias regiones que aún esperan la evolución de esta crisis multisectorial.
