Juan Guaidó, reconocido por Estados Unidos y varios gobiernos como presidente interino de Venezuela desde 2019, realizó en días recientes una visita política a Colombia dentro de su agenda internacional para presionar el gobierno de Nicolás Maduro y consolidar apoyos hacia una transición democrática en su país.
Desde enero de 2019, Guaidó se proclamó presidente encargado invocando el artículo 233 de la Constitución venezolana y fue respaldado por la Unión Europea, Estados Unidos y Canadá. Durante este tiempo, emprendió una gira diplomática para conseguir avales que fortalecerían su posición. Colombia se ha destacado como un aliado clave en esta estrategia, reconociéndolo oficialmente y apoyando las sanciones internacionales contra Maduro.
Se ha registrado que Guaidó ha ingresado al territorio colombiano en varias ocasiones, incluso enfrentando prohibiciones de salida en Venezuela, usando pasos fronterizos irregulares. Estos desplazamientos han sido aprovechados para sostener reuniones oficiales con autoridades colombianas, contactos con la diáspora venezolana y encuentros con delegaciones internacionales presentes en el país vecino.
La visita forma parte de la disputada legitimidad interna entre Maduro, con control efectivo del gobierno, y Guaidó, surgido de la Asamblea Nacional opositora. A nivel internacional persiste una división, pues mientras Estados Unidos y algunas naciones apoyan al presidente interino, otros mantienen la relación con el Ejecutivo de facto venezolano.
Ante el foco internacional removido hacia acontecimientos como señales de una posible intervención militar y decisiones políticas internas venezolanas, las visitas de Guaidó a Colombia siguen siendo referentes de la estrategia opositora y el manejo político de la crisis pendiente en esta región fronteriza.

