📸 Cortesía: Canva Pro / Bre-B
[BRE-B: La Nueva Era de los Pagos Inmediatos en Colombia]
Este lunes 14 de julio de 2025, Colombia da un salto hacia la modernidad financiera con el lanzamiento de Bre-B, el sistema de pagos inmediatos que promete revolucionar la forma en que circula el dinero en el país.
Bre-B, creación del Banco de la República en colaboración con las redes financieras nacionales, estrena una etapa de registro de “llaves” de identificación —números de cédula, teléfonos, correos electrónicos o códigos asignados— en la llamada “Zona Bre-B”, disponible ya en los canales digitales de todas las entidades bancarias. Esta fase piloto prepara el terreno para la operación total del sistema, que se espera alcance su punto crucial en la segunda quincena de septiembre de 2025, cuando los usuarios podrán hacer transferencias instantáneas, seguras y libres de costo entre personas y comercios, sin importar la entidad financiera involucrada.
La esencia de Bre-B está en su interoperabilidad: una infraestructura común que permitirá la conexión fluida entre bancos, billeteras digitales y otros actores, unificando el ecosistema de pagos en Colombia. Así, el sistema responde a una tendencia global que en América Latina han impulsado plataformas como Pix en Brasil y CoDi en México, redefiniendo el acceso financiero y reduciendo la histórica dependencia del efectivo. La directora de Sistemas de Pago del Banco de la República, Ana María Prieto, explica que estas “llaves funcionan como un nombre propio que cada usuario otorga a su cuenta, facilitando pagos simples y rápidos, las 24 horas y todos los días del año, incluso fuera del horario bancario habitual”.
Cabe señalar que durante los primeros tres años, el uso del sistema no tendrá costo para los usuarios, una apuesta clara del Banco de la República para fomentar la inclusión financiera y la confianza en la nueva infraestructura. Todo parece indicar que Bre-B no solo modernizará el movimiento de dinero, sino que también empuja hacia una sociedad más conectada y menos dependiente del dinero físico.
Sin embargo, más allá de la tecnología, esta transición suscita interrogantes sobre cómo se integrarán los diversos actores al nuevo modelo y si realmente se cumplirán las promesas de seguridad y accesibilidad universal. El país observa ahora cómo se despliega este ambicioso proyecto, consciente de que la era digital podría transformar, para bien o para mal, la experiencia cotidiana de millones de colombianos. ¿Podrá Bre-B cumplir el desafío de integrar a un país pendular entre lo tradicional y lo digital? La cuenta regresiva acaba de comenzar.


