Cuenta oficial de X de Sergio Fajardo.
Durante un encuentro político en Galapa, Atlántico, el precandidato presidencial Sergio Fajardo fue cuestionado por un asistente quien afirmó que al exgobernador «le faltaban huevas», expresión que comúnmente evalúa el carácter y la valentía en la política colombiana. Esta interpelación provocó una reacción directa del político antioqueño sobre su manera de ejercer liderazgo.
El evento reunió a campesinos, artesanos, productores de leche y personas con discapacidad. En ese contexto, un hombre identificado como Álvaro exigió a Fajardo demostrar mayor firmeza al calificarlo con esta expresión coloquial. Fue entonces cuando el precandidato respondió diciendo que “para ser valiente, para tener carácter, no hay que gritar ni maltratar, ni agredir ni arrollar al que no piensa igual”, diferenciando este concepto de la imponencia verbal típica en algunas confrontaciones políticas.
Además, Fajardo vinculó la agresividad expresiva con acciones de corrupción en la arena política: “Cuántos corruptos gritan y dicen que ‘tienen huevas’ pero son unos ladrones. Esos valientes no los queremos en Colombia”, aseguró durante esa jornada. Con estas declaraciones, planteó que su apuesta está en “la valentía de la decencia, la transparencia y la empatía” como base para el liderazgo.

El precandidato no es ajeno a este tipo de críticas sobre su personalidad política; el historial muestra comentarios similares y burlas hechos durante campañas anteriores. En particular, a menudo se le cataloga de “tibio”, cuando en realidad prefiere un estilo menos agresivo en la política.
El debate se amplió también en medios locales durante la semana siguiente. Diversos panelistas analizaron la expresión usada y explicaron que “le faltan huevas” es un lema propio del discurso político local con carga machista, que por un lado demanda dureza para demostrar liderazgo y por otro plantea contradicciones fuertes en cuanto a respeto y decoro.
Este episodio en Galapa volvió a poner sobre la mesa la tensión entre diferentes estilos de liderazgo en la política colombiana. Mientras algunos sectores reclaman una política más visceral y confrontativa, otros impulsan una visión basada en transparencia y prudencia. La campaña de Sergio Fajardo, a la fecha, continuará definiéndose dentro de este marco donde imperan debates complejos sobre qué múltiples cualidades son necesarias para un mando efectivo y responsable. Las autoridades locales y agitadores de opinión llaman a mantener un diálogo respetuoso en los próximos encuentros.

