Llamada entre Estados Unidos y Colombia impulsa distensión en relaciones bilaterales
En la tarde del miércoles 7 de enero de 2026, una llamada telefónica entre el presidente estadounidense Donald Trump y su homólogo colombiano Gustavo Petro generó un giro en la tensa relación bilateral que se mantenía desde septiembre pasado, tras hechos que amenazaban con romper vínculos diplomáticos.
La conversación tuvo lugar desde Washington, donde Trump invitó a Petro a una reunión en la Casa Blanca. Esta invitación sorprendió luego de meses de agravios entre ambos mandatarios, en los cuales Trump llegó a sugerir una posible intervención militar y llamó al presidente colombiano “un hombre enfermo” con vínculos al narcotráfico. La crisis más reciente se agravó después que Estados Unidos retiró la visa a Petro tras su participación en una manifestación en Nueva York a favor de Gaza.
“El presidente Petro me llamó para explicar la situación de las drogas y otros desacuerdos”, afirmó Trump en su red social Truth Social. “Aprecié mucho el tono de la conversación, y espero verlo en la Casa Blanca en un futuro cercano”, añadió. Por su parte, Petro reconoció “la importancia del diálogo” aunque recordó que “hay diferencia entre palabras y hechos” durante un acto masivo en Bogotá.
Este acercamiento se produce luego de la polémica operación militar estadounidense en Venezuela, que terminó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa, evento desaprobado por Colombia como violación a la soberanía del país vecino. Analistas internacionales señalan que la llamada reduce significativamente la posibilidad de un conflicto armado en Colombia y recuerdan que este país continúa siendo un aliado estratégico en la lucha antidrogas, además de mantener su normalidad institucional con próximas elecciones para este año.
La Alcaldía y autoridades diplomáticas permanecen atentos a las respuestas que puedan generarse y llaman a mantener la calma y vigilancia ante nuevas noticias que puedan derivar del diálogo institucional abierto entre ambas naciones.

