Al menos cinco vías principales permanecen cerradas en Santander por fuertes lluvias y deslizamientos de tierra que afectan varios corredores viales de la región, informó la Oficina de Gestión del Riesgo. El cierre total en uno de los sectores críticos ocurre en la carretera Bucaramanga – Barrancabermeja, siendo afectado el tramo conocido como Náutico desde la madrugada del viernes 6 de febrero.
Además del cierre completo en Bucaramanga – Barrancabermeja, persisten restricciones y bloqueos por derrumbes en otros puntos, como el kilómetro 46+500 entre La Fortuna y Bucaramanga, dentro del municipio de Girón, y en sectores como Caño Seco y Brisas, pertenecientes a la vía Lebrija – Lisboa. Asimismo, quienes transitan por la carretera San Alberto – Bucaramanga enfrentan situaciones de emergencia entre los kilómetros 45+300 y 47+500, en jurisdicción de Playón.
“Las lluvias intensas registradas en las últimas horas han generado caída de rocas, deslizamientos de tierra y árboles, obstruyendo importantes vías y también provocando desbordamientos en los ríos Lebrija, Rionegro y Fonce”, aseguró Carlos Andrade, director del Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo en Santander. “Se monitorea la evolución de la emergencia y se realiza intervención inmediata para garantizar la movilidad y seguridad de las comunidades”.
Santander mantiene en alerta roja a 12 municipios con riesgo alto de desbordamientos y deslizamientos, entre ellos Simacota, Sabana de Torres, Oiba, Cimitarra y Chima. Bajo estas condiciones, las autoridades recomiendan a la ciudadanía transitar únicamente si es urgente, evitar recorridos en horas de lluvia intensa y hacer uso de vías alternas cuando sea posible.
La Secretaría de Tránsito de Santander indicó que las labores de control y despeje de derrumbes continuarán en los próximos días mientras persistan las condiciones climáticas adversas previstas para esta temporada. La Gobernación y organismos locales hacen un llamado a mantenerse informados y atentos a las alertas para mitigar impactos mayores y proteger la vida de residentes en zonas críticas.

