María Corina Machado logró salir de Venezuela tras casi 16 meses en clandestinidad, para recibir el Premio Nobel de la Paz 2025 en Oslo, Noruega. La operación secreta tuvo lugar entre el lunes 8 y el martes 9 de diciembre y versiones oficiales señalan que fue coordinada con apoyo indirecto de Estados Unidos, luego de que el régimen de Nicolás Maduro le haya negado la salida del país por más de diez años.
La líder opositora de 58 años partió en la madrugada del martes disfrazada y atravesó diez peajes militares desde un suburbio de Caracas hasta las costas caribeñas del estado Falcón o el Golfo de Venezuela. Desde ahí cruzó cerca de 12 horas vía marítima hacia la isla de Curazao, enfrentando malas condiciones climáticas y fallas técnicas, además del riesgo de ser interceptada por fuerzas venezolanas. El operativo, denominado “Dinamita Dorada” y liderado por el experto estadounidense Bryan Stern, fue financiado por donantes privados y contó con vigilancia aérea de aviones F-18.

Al llegar a Curazao abordó un jet privado con matrícula mexicana que voló adaptando su ruta hacia Oslo, donde arribó pasado el miércoles 10 de diciembre, un día después de la entrega oficial del Nobel. Por esa razón, la hijas de Machado, Ana Corina Sosa Machado, recibió la condecoración en su nombre. “Muchas personas arriesgaron sus vidas para que pudiera llegar a Oslo”, dijo Machado en una llamada con el presidente del Comité Nobel, Jorgen Watne Frydnes, desde el avión que la conducía a Noruega.
La finalidad de la huida fue para que Machado, castigada por su oposición al régimen y con más de cien colaboradores detenidos, pudiera presentarse ante la comunidad internacional tras las controversiales elecciones en 2024, desconocidas por el gobierno de Maduro pero respaldadas por Estados Unidos. Tras llegar a Oslo, la opositora alertó sobre la interferencia de agentes extranjeros en Venezuela y llamó a preparar una transición para su país. Por su parte, Maduro calificó la operación como un amedrentamiento de grupos «naci-fascistas». Ante esta emergencia, se mantiene la expectativa sobre el próximo paso de Machado y el avance del pulso político en la región.
