Cortesía Hospital San Vicente Fundación
Medellín reporta 15 lesionados por pólvora en lo que va de diciembre
En las últimas horas, la Secretaría de Salud de Medellín confirmó que, desde el primero de diciembre, 15 personas han resultado heridas por fuegos artificiales, un aumento de dos casos en comparación con el mismo período de 2024. La mayoría de los afectados requirieron atención médica debido a quemaduras de segundo grado, la lesión más común en esta temporada decembrina.
De los casos registrados, el 93 % corresponde a hombres, mientras que el 7 % restante son mujeres. No se reportaron lesionados menores de 11 años. Las edades predominantes son adolescentes de 12 a 17 años, con 3 afectados, y adultos mayores de 18 años con 12 casos en total.
Con respecto al momento del accidente, el 53 % estaba manipulando directamente la pólvora, y el 40 % asistía como observador cuando sucedió la lesión. El 7 % involucra otras circunstancias no especificadas. Esto indica que más de la mitad de los heridos participaron activamente en la quema de estos artefactos.
En cuanto a la gravedad, el 60 % ha presentado quemaduras de segundo grado, mientras que tres afectados sufrieron quemaduras de primer grado y otros tres de tercer grado. Además, se registran siete laceraciones, seis contusiones, un daño ocular y un daño auditivo. Especialistas destacaron que hasta la fecha no se ha presentado ningún caso de amputación. El 60 % recibió tratamiento ambulatorio, pero el 40 % debió ser hospitalizado por la complejidad de sus lesiones.
Las autoridades señalaron que no se han reportado intoxicaciones por fósforo blanco o alcohol adulterado con metanol durante este mes, un comportamiento distinto al observado en años anteriores.
“Estamos en alerta para mitigar el impacto de las lesiones por pólvora en la ciudad y hacemos un llamado para evitar su uso, cuidando la integridad de personas y familias durante estas fiestas”, explicó el secretario de Salud de Medellín.
Ante esta situación, la Secretaría invita a la ciudadanía a abstenerse de manipular fuegos artificiales y privilegiar actividades seguras para celebrar. Se mantiene el monitoreo permanente para atender las emergencias vinculadas con el uso de pólvora.


