Autoridades advierten sobre sanciones por cancelaciones masivas en reservas turísticas por concierto de Bad Bunny en Medellín
En Medellín, la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) confirmó que, ante numerosas cancelaciones repentinas de reservas turísticas relacionadas con el concierto de Bad Bunny, iniciará controles y aplicará sanciones para proteger a los viajeros afectados.
Solo en los días previos al concierto, se recibieron decenas de denuncias frecuentes por parte de usuarios perjudicados debido a cancelaciones unilaterales, aumentos excesivos en precios y pérdida de alojamientos confirmados. La municipalidad de Medellín también reportó 30 quejas directas con excusas como inesperadas remodelaciones o presuntos daños por invierno. Estas circunstancias se presentan en medio de una ocupación hotelera cerca del 90 %, elevando la preocupación por el incumplimiento de las normas en la prestación del servicio turístico.
María Carolina Ramírez, superintendente delegada para la Protección del Consumidor, enfatizó que “todo prestador de servicios turísticos tiene la obligación de respetar los términos ofrecidos y pactados con los consumidores.” En ese sentido, cualquier cancelación debe ser acompañada de la oferta de otro servicio equivalente, la devolución del dinero o una compensación justa basada en el contrato establecido.
Ante esta situación, las investigaciones podrían terminar en multas equivalentes hasta a 2000 salarios mínimos legales vigentes, y sanciones más severas como la suspensión del Registro Nacional de Turismo o la prohibición de ejercer actividades turísticas durante varios años. Sin embargo, ramisia dijo que “cualquier pena aplicable requiere llevar un proceso administrativo diligente, garantizando el derecho de defensa.”
El impacto económico para los turistas y la economía local resulta crítico. Según denuncias, las tarifas llegaron a dispararse de 250 mil pesos por noche a récord de hasta 1.7 millones por persona, mientras algunos apartamentos superaron valores de 160 millones de pesos por estadía. Estos especulativos aumentos afectaron tanto a consumidores particulares como a familias inicialmente planificadas en los viajes de primera fila.
Las denuncias hayan sido canalizadas principalmente hacia la Policía Nacional y la SIC. El alcalde de Medellín emitió instrucciones a equipos de control para coordinar con plataformas digitales de alojamiento como Airbnb, y detectar inmuebles relacionados con estos episodios. Para Andrés Tobón, concejal de la ciudad, “la afectación es enorme, pues fueron impactos no solo en cancelaciones, sino en dejar a la gente sin ninguna alternativa en plena temporada alta.”
Por su parte, Ramírez explicó que aunque la Superintendencia no regula tarifas directamente, posee la capacidad de resolver acciones que impliquen “prácticas abusivas o daños a la libre competencia.” Confió también en que dentro de poco termine un proyecto de decreto donde se impondrán mayores regulaciones para plataformas turísticas digitales a fin de mitigar estos riesgos y evitar que recién en crisis sobren fuerzas legales.
Las autoridades mantienen vigilancia estrecha durante los próximos itinerarios musicales y periodos con alta demanda para mitigar riesgos, apurando infracciones y poniendo énfasis en la protección de los derechos turísticos en Medellín. La Alcaldía exhorta a la comunidad para que reporte cualquier abuso o cancelación injustificada a la línea 123 y consulta la plataforma oficial de la SIC para informarse sobre sus derechos.
Esta campaña de control busca reducir prácticas que impacten a miles de personas y proteger la confianza ciudadana en la industria turística local en eventos masivos como los conciertos reconocidos internacionalmente.


