Los mercados financieros enviaron en las últimas semanas una llamada de atención a Colombia debido al regreso del riesgo electoral como preocupación clave para los inversionistas. Este fenómeno se da en medio de la consulta interna del Pacto Histórico, la definición de los candidatos para las elecciones de 2026 y la persistente desconfianza sobre la dirección económica del gobierno de Gustavo Petro.
La volatilidad del peso colombiano aumentó, al igual que las primas de riesgo de la deuda soberana, mientras la bolsa local rezagó su rendimiento frente a otros mercados emergentes. Estos indicadores han sido interpretados por analistas económicos como el renovado peso de la política —especialmente las elecciones presidenciales de 2026— en las decisiones de inversión respecto a Colombia.
El foco del mercado está puesto en el presidente Gustavo Petro, en su partido, el Pacto Histórico, y en el senador Iván Cepeda, quien fue elegido como candidato presidencial por la coalición en la consulta del 26 de octubre con el 65,17 % de los votos, equivalentes a 1,52 millones de apoyos, superando a la también aspirante Carolina Corcho.

Esta advertencia financiera se ha intensificado desde finales de octubre de 2025, tras la consulta interna del Pacto Histórico y en la recta final hacia las elecciones presidenciales del próximo año, cuando crecen las encuestas y expectantes análisis sobre el futuro político del país.
La reacción de los mercados se registra en Colombia, en el ámbito cambiario y de la deuda pública, pero también se refleja en las valoraciones hechas por bancos de inversión y calificadoras desde plazas financieras como Nueva York y Londres, que siguen de cerca la agenda económica y fiscal del país.
Entre los motivos para esta preocupación está la incertidumbre sobre la política fiscal, la implementación de reformas estructurales previstas, los mensajes oficiales sobre el sector energético y recientes tensiones diplomáticas que han aumentado la percepción de riesgo empresarial en Colombia. La contundencia en la consulta interna del Pacto Histórico —con más de 2,7 millones de votos y el liderazgo claro de Iván Cepeda— refuerza la expectativa de continuidad de un proyecto progresista; una realidad que también termina ajustándose en los precios de los activos financieros.
Los mercados respondieron con movimientos significativos en la tasa de cambio, mayores rendimientos exigidos sobre los bonos soberanos y redespliegue hacia otros mercados emergentes considerados más estables. Frente a este escenario, el gobierno y dirigentes del Pacto Histórico argumentaron que el resultado del proceso consultivo representa un ejercicio democrático sólido y pidieron mirar la agenda progresista como compatible con la estabilidad macroeconómica del país.
La recomendación a la comunidad inversionista y a la ciudadanía es mantener atentos los próximos movimientos políticos y económicos que condicionarán la estabilidad financiera de Colombia en los meses previos a las elecciones de 2026.
