Miles protestan en Minneapolis contra operaciones del ICE en intenso frío polar
En las últimas horas, cerca de 2.000 personas protestaron en el centro de Minneapolis, Minnesota, contra las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en medio de temperaturas entre -25º y -30ºC. La movilización exigió la salida del ICE del estado, justicia por el homicidio de Renée Nicole Good y el fin de las detenciones de menores, en una jornada de huelga general organizada por más de cien entidades.
La manifestación principal recorrió desde el US Bank Stadium hasta el Target Center, escenario de discursos que denunciaron las políticas antiinmigrantes del gobierno federal. Solo en Minneapolis, la huelga general afectó las labores escolares y el comercio con cierres parciales y modalidad virtual estándar en instituciones educativas. Cerca de 100 personas, incluidos líderes religiosos, fueron detenidas en el Aeropuerto Internacional de Minneapolis-St. Paul por superar los límites de protesta y perturbar las operaciones, según la Comisión Metropolitana de Aeropuertos.
“Son temperaturas extremas y sin embargo las comunidades se hacen sentir”, afirmó Jacob Frey, alcalde de Minneapolis, subrayando el compromiso ciudadano. “Esta són las expresiones legítimas de reclamo que no cesarán hasta reparar las injusticias”, agregó una activista comunitaria presente en la protesta. Además, las movilizaciones tuvieron respaldo de sindicatos importantes como AFL-CIO y SEIU.
Las acciones del ICE forman parte de la denominada «Operación Metro Surge», emprendida desde diciembre de 2025 con unos 2.000 agentes uniformados para disminuir delitos en grandes ciudades. Sin embargo, estas incursiones indiscriminadas sin orden judicial, basadas en monitorio vecinal y detenciones de menores –como los casos más recientes de niños de dos a cinco años— han desatado rechazo masivo y sorpresiva resistencia pública. Se denuncia que estas intervenciones generan un clima de miedo recurrente y vulneración de derechos constitucionales.
La Alcaldía y unidades de policía local conservan una postura de vigilancia ciudadana convocando a denunciar irregularidades al 911 y desean abrir mesas de diálogo con el gobierno federal para mitigar estos hechos. Las comunidades impactadas siguen alerta y recomiendan a las familias mantenerse en lugares seguros y apoyar acciones coordinadas contra abusos policiales bajo esta operación especial.

