📸 Imagen cortesía: Imagen tomada de la cuenra de X del Deportivo Pereira
¿Desafío o desesperación?
Este jueves 6 de noviembre de 2025, el Ministerio de Trabajo de Colombia anunció la apertura de una investigación disciplinaria contra el Club Deportivo Pereira. El motivo: presuntamente ignorar la suspensión de sus actividades, ordenada apenas una semana antes, y continuar con entrenamientos y un partido oficial programado para el viernes 7 de noviembre.
Desde julio, las quejas por incumplimientos laborales han acechado a este histórico club. Retrasos en pagos de primas, salarios y el desconocimiento de recargos por domingos y festivos provocaron que la autoridad laboral tomara la drástica decisión de suspender precautoriamente todas las actividades del Deportivo Pereira el 30 de octubre. Sin embargo, bajo la dirección de Álvaro López Bedoya, el club ha hecho caso omiso; convocó a jugadores profesionales y juveniles para entrenamientos y mantiene su calendario competitivo a pesar de la orden clara y contundente.
Andrés Piedrahita Gutiérrez, director territorial del Ministerio de Trabajo en Risaralda, no ocultó la gravedad de la situación al confirmar que el club no solo programó, sino que podría estar realizando actividades deportivas, en franca violación de la medida administrativa. “Esto no es solo un incumplimiento, es un desafío abierto a la autoridad”, afirmó. El Ministerio subrayó que la suspensión seguirá vigente hasta que el club asegure y certifique el pago total de sus obligaciones laborales, y que todos los trabajadores sigan vinculados y con salarios íntegros durante el proceso.
Más allá del incumplimiento formal, esta crisis institucional y financiera que atraviesa Deportivo Pereira revela tensiones más profundas. El riesgo ahora no solo recae en las sanciones administrativas ni en multas millonarias, que podrían alcanzar hasta cinco mil millones de pesos, sino en la confianza erosionada, el vacío legal y moral, y el futuro de una institución que parece caminar entre la inercia y el desamparo. ¿Podrá el Ministerio garantizar el respeto a la ley sin ahogar a un club que hoy se debate entre la supervivencia y el colapso? ¿O acaso esta medida será solo un parche más en una herida que reclama soluciones estructurales?


