Gobernadora de Nueva York declara estado de emergencia por intensa tormenta de nieve
En las últimas horas, la gobernadora Kathy Hochul decretó estado de emergencia en más de la mitad de los condados de Nueva York, incluida la ciudad, debido a una tormenta invernal que dejó acumulaciones entre 7 y 10 centímetros de nieve el viernes 26 de diciembre y afectó la movilidad de millones durante las festividades.
El fenómeno comenzó en la tarde del viernes en la región metropolitana y se extendió al noreste de Estados Unidos. Condados como los cinco boroughs de Nueva York City, Long Island, Westchester, y zonas de Nueva Jersey fueron afectados. La ciudad de Nueva York cuantificó 7,6 centímetros de nieve, mientras que áreas suburbanas registraron acumulados de hasta 15 centímetros y temperaturas bajo cero generaron formación de hielo en vías importantes. Esta nevada fue la mayor en casi tres años, rompiendo la tendencia de inviernos con menores precipitaciones de los últimos tiempos.
“Estamos desplegando más de 1.600 camiones quitanieves y nuestro equipo trabaja en esparcir sal para mitigar el riesgo en principales carreteras,” afirmó Kathy Hochul, gobernadora del estado de Nueva York. La Policía local y el alcalde Eric Adams instaron a la población a limitar los desplazamientos privados, priorizando el uso del transporte público debido a la peligrosidad en las vías. En Nueva Jersey, la gobernadora interina Tahesha Way también llamó a evitar viajes dado el riesgo provocado por la tormenta.
El impacto en el transporte fue significativo como lo reflejan las más de 1.500 cancelaciones de vuelos en aeropuertos clave como John F. Kennedy, LaGuardia y Newark. Además, los servicios ferroviarios Metro-North y Long Island Rail Road registraron conmociones por hielo, lo que retrasó las operaciones y causó incidentes menores sin personas lesionadas. Expertos atribuyen este evento climático a un patrón condicionado por un débil fenómeno La Niña que genera situaciones frías y húmedas en esta región.
Para este sábado 27 de diciembre se prevé que la tormenta se reduzca en condados neoyorquinos aunque permanecen alertas por temperaturas bajo cero que favorecen la persistencia de hielo. Las autoridades de meteorología recomiendan evitar carreteras secundarias, tomar precauciones y mantenerse informados mediante fuentes oficiales. La cara humana del fenómeno tiene comprometida la movilidad y seguridad, por eso algunos sectores continúan en monitoreo especial hasta estabilizar la situación.


