Petro acusa a Pastrana de orquestar campaña ‘Doctrina Trump’

📸 Imagen cortesía: Joel González- Presidencia de la República
¿Doctrina Trump o sombra sobre la democracia colombiana?

Un sábado marcado por el peso del pasado y la tensión del presente. El 8 de noviembre de 2025, en la serena ciudad de Santa Marta, el presidente Gustavo Petro tomó la palabra durante una ceremonia en la que el Estado colombiano pidió perdón por el exterminio sistemático de miembros de la Unión Patriótica. Pero el acto, ya de por sí cargado de memoria y justicia, se vio atravesado por una acusación contundente y desafiante.

Petro señaló directamente al expresidente Andrés Pastrana y al senador republicano estadounidense Bernie Moreno como arquitectos de una campaña que bautizó como la “Doctrina Trump”. Según el mandatario, esta estrategia tiene un propósito claro y oscuro: vincularlo falsamente con el narcotráfico, manchando su imagen para justificar futuras acciones judiciales y diplomáticas en su contra. La tensión había escalado semanas antes, cuando el 21 de octubre apareció en la galería oficial de la Casa Blanca una fotografía que mostraba un documento titulado “La Doctrina Trump para Colombia y el Hemisferio Occidental”, acompañado de imágenes manipuladas de Petro y del presidente venezolano Nicolás Maduro vestidos como prisioneros, golpeando la imagen presidencial con acusaciones veladas.

“No nos dejaremos manejar de pedófilos. Democracia, construiremos dignidad”, expresó Petro, en un discurso cargado de ironía amarga y reproche directo. Aludiendo al denominado montaje, definió la iniciativa como una “afrenta a la soberanía nacional”, diseñada para sembrar la idea de que el presidente colombiano es un criminal y abrir así la puerta a sanciones internacionales y a la catalogación de ciertas organizaciones colombianas como “terroristas extranjeras”.

La respuesta institucional no se hizo esperar. Ante la gravedad del asunto, el embajador colombiano en Washington, Daniel García Peña, fue llamado a consultas para demandar explicaciones al gobierno estadounidense, en un intento por esclarecer el origen y alcance de esta polémica campaña que mezcla política, manipulación digital y diplomacia.

Este episodio no solo revela la complejidad de las relaciones internacionales de Colombia y Estados Unidos, sino que también invita a reflexionar sobre cómo se construyen y destruyen reputaciones en la era de la información, y quiénes se benefician al erosionar la confianza democrática. ¿Podrá el gobierno colombiano superar este nuevo capítulo de incertidumbre, entre sombras de difamación y la búsqueda persistente de justicia?

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📸 Cortesía: Agencia de GobiernoAngie Rodríguez, exdirectora del Departamento Administrativo

📸 Cortesía: Colprensa Álvaro Uribe advierte riesgo de desintegración de