El presidente Gustavo Petro anunció la reestructuración de la cúpula militar colombiana Argentina este sábado, en Bogotá, con cambios en ocho altos mandos. Esta medida busca fortalecer la seguridad nacional y la democracia ante las elecciones presidenciales y legislativas previstas para 2026, en un contexto de violencia creciente vinculada a grupos armados ilegales y el narcotráfico.
Entre los nombramientos resaltan el general Royer Gómez Herrera como nuevo comandante del Ejército Nacional y el almirante Juan Ricardo Rozo Obregón en la Armada Nacional. Asimismo, el general Carlos Fernando Silva Rueda asumirá el mando en la Fuerza Aérea. Según informó la Presidencia, esta renovación se ajusta a los desafíos estratégicos del próximo año electoral, en el que se espera un aumento en los riesgos provocados por el Clan del Golfo, ELN y disidencias de las FARC, que han reportado un crecimiento del 15% en miembros desde finales de 2024.
La decisión de reorganizar los altos mandos militares está fundamentada en un balance positivo en materia operativa, con récord de incautación de cocaína en 2025 -totalizando 7.279 toneladas desde agosto de 2022- y la desarticulación de más de 4.400 narcotraficantes durante este mismo período. Además, se incrementó la fuerza pública en un 6%, proyectando capacidades para mitigar la influencia de grupos ilegales en territorios aún afectados por el conflicto.
“Seguimos trabajando de la mano con todo el pueblo para proteger la vida y alcanzar la paz, en un año crucial para liberar a Colombia del flagelo del narcotráfico”, afirmó Gustavo Petro en su cuenta oficial. Esta reestructuración se efectúa frente a un deterioro en índices de criminalidad reportado por el Ministerio de Defensa entre enero y junio de 2025: homicidios crecerían un 3% y secuestros un 12% en ese lapso, junto a la persistencia de extorsiones y desplazamientos forzados.
Expertos mantienen reservas sobre la política de «Paz Total» y advierten sobre los riesgos para las elecciones por tensiones urbanas en Bogotá, Cali y Medellín, donde la percepción de inseguridad alcanzó el 62% en 2025. La Alcaldía y la Policía refuerzan los operativos, mientras la ciudadanía es llamada a mantenerse atenta y reportar cualquier emergencia para garantizar un proceso electoral seguro y un tránsito pacífico hacia la próxima administración.


