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¿Sanciones a puerta cerrada?
Este 6 de noviembre de 2025, en la Embajada de Estados Unidos en Bogotá, altos funcionarios de Ecopetrol se reunieron a puerta cerrada en un clima de creciente incertidumbre. La cita tuvo lugar en medio de una tormenta diplomática que amenaza con desgarrar los lazos financieros entre Colombia y el mercado internacional.
La reunión convocó a miembros del área de cumplimiento de la petrolera estatal, quienes fueron interrogados sobre la existencia de un plan de contingencia ante la posibilidad de sanciones. En el ojo del huracán está el presidente de Ecopetrol, Ricardo Roa, investigado por su vinculación con la campaña presidencial de 2022 y supuestas irregularidades gerenciales, y cuya inclusión en la controvertida Lista Clinton puede transformar el futuro de la empresa. Todo esto ocurre mientras el presidente Gustavo Petro, él mismo y su círculo cercano —la primera dama Verónica Alcocer, su hijo Nicolás Petro y el ministro del Interior Armando Benedetti— enfrentan sanciones internacionales que erosionan la confianza y tensan los hilos diplomáticos con Washington.
La inclusión en la Lista Clinton, emitida por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, representa más que un golpe personal: amenaza con paralizar operaciones y comprometer los recursos de Ecopetrol, cuyo balance financiero depende en buena medida del mercado estadounidense y su cotización en la Bolsa de Nueva York.
“Durante la reunión, se indagó si Ecopetrol cuenta con protocolos para operar bajo el escenario de sanciones a sus directivos”, confirmó una fuente con conocimiento directo del encuentro, que prefirió el anonimato dada la sensibilidad del asunto. Mientras tanto, en la COP30 que se celebra en Brasil, el presidente Petro navega una crisis que va más allá del cambio climático: es la tempestad política y económica que azota la relación bilateral y hace temblar el futuro de la principal empresa del país.
¿Podrá Ecopetrol capear la tormenta sin naufragar entre sanciones y tensiones? La respuesta, por ahora, se dilata en sombras y estrategias reservadas.


