¿Si le dará tiempo? Daniel Quintero anuncia que se irá por firmas a la carrera por la presidencia

📸 Imagen cortesía D.R.A

Daniel Quintero vuelve a estar en campaña. En realidad, nunca dejó de estarlo. Lo que anunció esta semana: la inscripción de su comité de firmas “Reset Total contra el Narco y los Corruptos”, no es más que la confirmación de una estrategia política que viene ejecutando desde hace años: victimización medida, narrativa de lucha contra las élites y un discurso que se presenta como renovador, aunque reproduce viejas prácticas del clientelismo emocional.

Quintero dice que será “independiente, sin partidos ni jefes políticos”. Pero conviene hacer una pausa: ¿independiente de quién? Durante su alcaldía fue aliado incondicional del petrismo; durante la campaña presidencial de 2022 se convirtió en activista militante desde el poder; recibió apoyo político del gobierno Petro; y hasta hace unas horas era parte de la consulta del Pacto Histórico.

Su supuesta idea de ser independiente no parece ser un proyecto ideológico, sino una maniobra:
Su salida abrupta de la consulta del Pacto Histórico es una jugada calculada. Quintero entendió que competir dentro de esa coalición significaba perder. Carolina Corcho y, sobre todo, Iván Cepeda, tenían más estructura política interna. Y cuando el cálculo electoral no da, Quintero hace lo que mejor sabe hacer: reescribir el relato.

No sorprende, entonces, que ahora salga a recolectar firmas. Es la fórmula preferida de quienes quieren venderse como antisistema mientras operan como políticos tradicionales.

Y Quintero lo sabe: las firmas no solo movilizan recursos y estructura territorial, sino que permiten consolidar una base de datos electoral valiosísima para la campaña que viene. No es romanticismo democrático, es estrategia.

Pero hay un problema que el exalcalde no puede maquillar con videos emotivos ni frases épicas: tiene el tiempo en contra y la credibilidad en duda. Inscribir el comité a menos de dos meses del cierre del plazo es un salto al vacío. Y aunque Quintero es hábil para el ruido mediático, la política no se gana solo con likes.

Además, su eslogan “Reset Total contra el Narco y los Corruptos” despierta una pregunta inevitable: ¿cómo lidera una cruzada anticorrupción alguien cuya campaña está rodeada de denuncias, investigaciones y personajes cuestionados? ¿Cómo habla de “reset” quien salió de la Alcaldía de Medellín politizada y a la ciudad fracturada? Su discurso suena bien, sí. Pero el país está cansado de candidatos que simulan redención sin asumir responsabilidades.

Esta nueva movida confirma lo que muchos sospechaban: Quintero aparentemente no quiere construir país, quiere sostener un proyecto personal de poder. Y lo hará a cualquier costo, usando la indignación como combustible y la polarización como herramienta.

Que aspire es legítimo. Que intente llevar un discurso al país con disfraces de independencia, no. Colombia merece una campaña seria, no un reality político hecho de frases efectistas y abandono estratégico cuando los riesgos superan los beneficios.

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