Keir Starmer insta a Andrew Mountbatten-Windsor a declarar en EE. UU. por vínculos con Jeffrey Epstein
En las últimas horas, el primer ministro británico Keir Starmer instó a Andrew Mountbatten-Windsor, exduque de York, a prepararse para declarar ante autoridades estadounidenses por sus presuntos vínculos con el financiero condenado por delitos sexuales Jeffrey Epstein, tras la revelación de nuevos documentos judiciales que contienen fotografías y correos comprometedores.
La publicación de más de tres millones de documentos por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos el pasado viernes 30 de enero de 2026, incluyó imágenes en las cuales aparece un hombre con fuerte parecido a Mountbatten-Windsor en actitudes controvertidas. Además, los papeles contienen comunicaciones datadas entre agosto y septiembre de 2010 que sugieren invitaciones y encuentros en Buckingham Palace, incluso con menciones a “mujeres rusas” y «tiempo privado» en la residencia real. Correos intercambiados también revelaron una petición por parte de la exesposa del exduque, Sarah Ferguson, dirigida a Epstein para que desmintiera alegaciones de pedofilia en contra de Andrew.
Mountbatten-Windsor, obligado a renunciar a sus títulos por orden del rey Carlos III hace tres meses, niega cualquier implicación criminal y toca rechazar acusaciones formales, como las de Virginia Giuffre, que en 2011 declaró haber sido víctima de abuso cuando tenía 17 años atribuidas a él. Mientras Starmer efectuaba estas declaraciones durante un vuelo de regreso desde China, trascendió que la familia real británica no emitió comentarios oficiales, ni los representantes del exduque respondieron solicitudes de relato.
El llamado de Starmer responde a una política de “enfoque centrado en las víctimas”, advirtiendo que “quien tenga información debe estar listo para compartirla cuando se le solicite”. Esto ocurre luego de que el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes de Estados Unidos pidiera una entrevista formal a Andrew en noviembre de 2025, solicitud que sus abogados buscaron manejar solo mediante respuestas escritas en 2020.
La divulgación de estos documentos pone en cuestionamiento la imagen y el juicio del exduque, exhortando a un distanciamiento mayor entre la corona y su cuestionado exmiembro. Especialistas en temas reales coinciden en que la publicación de estas pruebas justifica la separación que la monarquía mantiene para mitigar reputación y daños futuros sobre todo tras mantener cordialidad con Epstein más allá de 2008, año en que aquel se declaró culpable. Por eso, se recomienda a la población mantenerse alerta a cualquier avance y atender medidas que las autoridades asignen ante esta circunstancia.

