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La Administración de Donald Trump abrió una investigación federal sobre posibles muertes vinculadas a las vacunas contra la covid-19 en Estados Unidos, mientras impuso sanciones a una red que reclutaba exmilitares colombianos para la guerra en Sudán.
En las últimas horas, funcionarios de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) confirmaron que realizan una revisión exhaustiva de reportes de fallecimientos en adultos relacionados con la inmunización contra la covid-19. La investigación forma parte de una evaluación más amplia de la seguridad de las vacunas aprobadas y revisa casos poco frecuentes, como la miocarditis, sin que se haya modificado el perfil beneficio-riesgo de estas. Estudios previos indican que las vacunas han prevenido millones de muertes desde 2020 a nivel global.
“Estamos revisando con detenimiento toda la información recibida para garantizar la seguridad de la población”, señaló un vocero de la FDA. Varios expertos en salud pública han expresado preocupación ante cambios en la política de vacunación liderados durante la Administración Trump, al advertir que una gestión politizada del control farmacológico puede erosionar la confianza ciudadana.
Así mismo, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos informó sobre nuevas sanciones financieras contra cuatro personas y cuatro entidades relacionadas con una red que reclutaba a exmilitares colombianos y menores de edad para luchar con las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) en Sudán. Entre ellos está Álvaro Andrés Quijano Becerra, colombiano en Emiratos Árabes Unidos, señalado de coordinar el traslado de combatientes hacia el conflicto.
El conflicto en Sudán, iniciado en abril de 2023 entre las fuerzas armadas oficiales y la red paramilitar GR dada por las FAR, ha causado miles de muertos y millones de desplazados. La ONU califica este enfrentamiento como una crisis humanitaria crítica. Estados Unidos fundamenta sus sanciones en el riesgo de que Sudán se vuelva un refugio para actores que amenazan su seguridad regional.
La Administración recomienda a organismos internacionales mantener monitoreo constante y reconoce la necesidad de acciones combinadas en seguridad y diplomacia para mitigar el impacto del conflicto en la región. Se espera seguimiento en las próximas semanas a estas medidas y exploración de estrategias para estabilizar la zona.


