Un medio digital explicó que no tenía acceso a información en tiempo real para verificar declaraciones relacionadas con un presunto segundo ataque a un buque en el Caribe. De acuerdo con ese portal, se comprobó que sin acceso a reportes originales ni no se confirmó información con fuentes oficiales, no resultaba posible garantizar un reporte completo y confiable.
Solo se podía considerar, explicaban, que para respetar criterios periodísticos estrictos como exactitud, actualidad and cita de fuentes verificables era indispensable contar al menos con el texto original del despacho reportado y una segunda fuente confiable, tales como organismos oficiales del gobierno estadounidense, la Guardia Costera o el Comando Sur. Además, indicaban que definir con precisión fechas y horas locales era fundamental para un relato periodístico riguroso.
Las muestras del sitio garantizaban que sin esas confirmaciones quedado advertido que emitir versiones correría el riesgo cierto de presentar datos que podían ser incompletos, imprecisos o con carencia de contexto. Esa advertencia indicaba una cautela propia de profesionalismo y ética informativas, buscando no comprometer la calidad y responsabilidad propias del periodismo.

En estos términos, el medio digital expresaba que, de recibir el texto original o informes oficiales, podría reformular o publicar información al respecto de manera objetiva, limpia y estructurada en los formatos propios del periodismo serio. Frente a la aferente emergencia informativa, reiteraba también que los tiempos de verificación, filtros de fuentes claras y conversión de datos horarios constituyen prácticas imprescindibles entre los ejercicios informativos vitales.
