Cortesía @Expressen
La primera dama de Colombia, Verónica Alcocer, protagonizó un incidente con la prensa en el centro de Estocolmo, donde permanece desde octubre de 2025, lo que ha generado una nueva polémica internacional y atención mediática. En un intento de entrevista del diario sueco Expressen el martes 25 de noviembre (hora colombiana), Alcocer se negó a hablar, alegando que no domina el idioma inglés, y Manuel Grau Pujadas, empresario colombo-catalán que la acompañaba, impidió la grabación del encuentro, incrementando el debate sobre la manera en que se financia su estadía en uno de los destinos más caros de Europa.
Desde hace semanas, tanto Verónica Alcocer como el presidente Gustavo Petro se encuentran en la Lista Clinton del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, sumados a investigaciones judiciales adelantadas por la Fiscalía General de la Nación complementarias a presuntos delitos de lavado de activos y fraude. Estas medidas congelaron sus activos y limitaron sus movimientos internacionales, mientras se indaga el origen de los recursos que mantienen la prolongada permanencia de la primera dama en suelo sueco, además de examinarse su vínculo con empresarios ligados al alto nivel económico, entre ellos Manuel Grau Pujadas, quien recientemente fue confirmado como ciudadano colombiano y designado en la junta directiva de la gestora estatal Central de Inversiones S.A.
El diario sueco reportó que Alcocer hace parte de círculos exclusivos en Estocolmo, asistiendo a restaurantes y clubes privados, manteniendo contactos con miembros influyentes de la élite local; hechos que avivan cuestionamientos sobre el financiamiento de su estilo de vida fuera de rangos propios de una misión oficial. Por su parte, el presidente Petro reiteró que no mantiene relación sentimental con la primera dama y aclaró que ella no percibe recursos públicos para su estancia. El ambiente se optimiza en medio de la reciente ratificación de un multimillonario acuerdo para la compra de aviones Gripen a Suecia, hecho que despierta controversias no probadas relacionadas con posibles intereses cruzados.
Hasta ahora, no se ha conocido declara respuesta oficial acerca de la duración ni las razones económicas ni personales detrás de su permanencia en Europa, al tiempo que crece la insistencia nacional e internacional sobre el perfil y los trasfondos del acompañamiento de Alcocer en Estocolmo. Se recomienda mantener alerta y continuar en seguimiento a las decisiones legales y sociales ligadas a esta situación, dada la complejidad del escenario y su efecto en la imagen pública del Gobierno colombiano.


